
En el regreso de la NBA luego del All Star weekend, los Pistons volvieron a demostrar por qué son los mejores del Este: Detroit venció claramente como visitante al tercero de la Conferencia, New York Knicks, con resultado de 126-111 con un brillante Cade Cunningham y su aporte de 42 puntos y 13 asistencias.
Tras parar durante algunos días y llevarse a cabo el All Star weekend en Los Ángeles, la NBA regresaba a la actividad este jueves con un plato más que interesante para el Este: el tercero, New York Knicks, actuaba de local ante el primero, Detroit Pistons, con un gran choque que tenía al Madison Square Garden como escenario.
El juego iniciaría de manera pareja y sin un claro dominador. New York salió con la clara intención de hacer valer la localía y evitar repetir lo que sucedió en el mes de enero cuando, como visitantes, los Pistons los demolieron de principio a fin con un lapidario resultado de 121-90.
Y el plan de los Knicks funcionaría pero sólo hasta el segundo cuarto ya que, luego de cerrar la primera manga en apretado 26-28, Detroit comenzó a desplegar su mejor básquet. Con un Cade Cunningham (42 puntos. 13 asistencias y 8 rebotes) endemoniado y brillante, los Pistons se establecieron al frente y lograron doble dígito de diferencia para marchar al vestuario.
Sin equivalencias: los Pistons vencieron con un Cunningham brillante
A la vuelta del descanso los Knicks intentaron achicar la brecha pero, más allá de la destacada labor de Jalen Brunson (33) y Karl-Anthony Towns (21), los dirigidos por J.B. Bickerstaff no aflojaron en su intensidad ni le permitieron a su contrario ilusionarse con la remontada, sosteniendo en todo momento la diferencia a su favor.
Así, el reloj fue consumiéndose y la victoria no se le escurriría a los de Detroit. Fue final y resultado de 126-111 para que los Pistons aumenten su récord a 41-13 y sigan en lo más alto con comodidad en el Este. Nuevo tropiezo para los Knicks que quedan 35-21 ocupando la tercera posición detrás de los Boston Celtics.
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