El tiempo ha pasado pero no así las realidades del fútbol argentino. Comenzaba el año 1932 y el Matador de Victoria conseguía un triunfo de oro en los albores del profesionalismo por walk-over ante un rival que, más tarde, se convertiría en un clásico de la zona norte. Noventa años después, el mismo club se dio el gusto de un triunfo similar por Copa Argentina.
Tigre arrancaba el año 1932 con una ajustada derrota ante Independiente de Avellaneda. El equipo jugaba bien e incluso en septiembre de 1931 le había ganado a San Lorenzo de Almagro por 3 a 2 en cancha de Boca Juniors. Tras la mencionada caída ante el Rojo debía jugar con Platense y el Calamar, que el derbi anterior se lo había quedado con un triunfo por 3 a 1, no se presentó a jugar en el norte del Gran Buenos Aires.
Aquel 6 de enero de 1932 fue el último walk-over que tuvo el Matador en su historia hasta la gélida noche del 1 de junio de 2022. Sí, casi un siglo más tarde, con otras realidades pero bajo el ala del profesionalismo, los hoy dirigidos por Diego Martínez derrotaron a Los Andes por Copa Argentina sin transpirar una sola gota de sudor.
Por esas cosas del destino, este compromiso debía jugarse en Lanús con las dos hinchadas. Como Argentina se medía con Italia en Inglaterra, modificaron el horario y la municipalidad se negó a prestar servicio. A todo esto los fanáticos ya habían comprado tickets para vivenciar este compromiso. La organización mudó el escenario y propuso jugarlo a puertas cerradas algo que, claramente, el Milrayitas no aceptó y por eso mismo se ausentó en casa del Deportivo Morón para que Tigre termine celebrando una victoria sin que ruede la pelota.
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