Cuando parecía todo perdido, Independiente Rivadavia resurgió en un partido que lo tenía a contramano para llevarse un punto impensado en su visita a Deportivo Morón y seguir en lo más alto de la zona. Esta vez en solitario por la caída de Güemes.
En el primer tiempo Morón contó con algunas chances como un cabezazo de Gómez que paso cerca del travesaño y un remate de larga distancia de Salvador que se fue desviado. Mientras que a la Lepra le costó demasiado acercarse al área contraria.
El Gallito lo empezó ganando en el segundo tiempo. Primero con un tiro libre de Pacheco para la entrada de Verón que cabeceó mal pero se la dejó servida a Gastón González que tuvo que empujarla. El ex Lepra no lo festejó por su pasado en el Parque. Iban 17 minutos del complemento.
Pasaron siete minutos y nuevamente una pelota parada ejecutada por Pacheco, Morón consiguió el segundo con una jugada con varios rebotes y una mala salida de Cristian Aracena. Finalmente fue Cristian Paz quien le rompió el arco para marcar el segundo de su equipo.
Unos minutos antes ingresaron Matías Quiroga y Maldonado en la Lepra y que a la postre le cambiaron la cara a los Azules. Principalmente el delantero que con un cabezazo descontó cuando faltaban 12 minutos para el final tras un córner de Berti.
Y en la agonía del encuentro, otra vez apareció Quiroga para bajársela a Daniel Imperiale que la empujó en el corazón de área y decretó una igualdad inimaginable unos minutos atrás. Con este resultado Independiente Rivadavia sigue invicto y salió bien parado de un partido adverso.
El Gallito perdió una gran chance de meterse en los lotes de arriba y quedó en mitad de tabla. En la próxima la Lepra recibe a Ferro y Morón visitará a Atlético de Rafaela.