Lo futbolístico e institucional pasa a segundo plano cuando ocurren episodios como el que sucedió en el Bajo Flores el sábado 5 de enero. Mientras se instalaba un termotanque en la zona de vestuarios hubo una fuga de gas, seguida de una explosión, que dejó el saldo de tres personas gravemente heridas.
Los bomberos trabajaron en el predio del Deportivo Español y los damnificados fueron trasladados con suma urgencia a los hospitales zonales. El dirigente, Agustín Falco, fue internado en el Instituto del Quemedo y es quien más complicado tiene su cuadra al recibir lesiones que lo llevan a tener un pronóstico reservado en el nosocomio de la avenida Pedro Goyena.
Los otros dos protagonistas que sufrieron quemaduras fueron el gasista que estaba realizando la instalación, y un socio del Gallego. El panorama de todos modos no ha sido alentador para ninguno de los tres que continúan bajo observación tanto en el recinto mencionado como en el hospital Santojanni.
El presidente del Deportivo Español, Diego Martín Elías, elaboró rápidamente un comunicado en el cual se le «comunica a sus socios, simpatizantes, y público en general» que «ha ocurrido un terrible y grave accidente en las inmediaciones de nuestro estadio». El mandamás cerró la misiva destacando que «a través de este comunicado expresamos el inmenso dolor que nos invade por parte de nuestra institución y de toda la comunidad española, poniéndonos a disposición tanto de ellos como de sus familiares»