Santos fue un cúmulo de dudas en Manta, Delfín le plantó bandera con uno menos pero el Peixe terminó ganándolo a ocho del final. El Alvinegro respira aliviado en el Grupo G, escoltado por Defensa, y quedó a una victoria de la clasificación. ¿El Cetáceo? Eliminado.
Delfín y Santos cerraron en el Estadio Jocay la cuarta fecha en la zona de grupos de la Libertadores. En una zona que parecía dominada por el Peixe y Olimpia, la buena vuelta de Defensa y Justicia puso las cosas verdaderamente interesantes.
El partido tuvo un comienzo interesante, Delfín jugó sabiendo que quemaba su último cartucho y pudo romper el cero con un lindo tiro de José Adolfo Valencia que Joao Paulo desactivó aún mejor. Pero Santos hizo gala de su jerarquía y en 18 minutos anotó la apertura con un gran centro del picantísimo Soteldo que Marinho cabeceó a gol.
Parecía que el Peixe tenía todo resuelto, más aun cuando el uruguayo Carlos Rodríguez, ex Tigre, se hizo expulsar con dos amarillas en tres minutos de diferencia. Insólito.
Santos jugó todo el complemento en superioridad numérica pero jamás pudo demostrarlo en el campo, tuvo avance que no supo aprovechar y padeció la voluntad de un rival que fue con lo que le quedaba.
Y así empató el Cetáceo, a quince del cierre, tras un jugadón de Janner Corozo que Juan Rojas definió, en plena área chica, ante el desconcierto defensivo visitante.
Entonces el grupo tomaba otro color, pero a cuando solo faltanan ocho para los noventa Raniel sacó el centro atrás, casi sobre la línea, que Jean Mota mandó a guardar con pulso de acero. 2-1, respiro para el Alvinegro paulista.
Santos lidera el Grupo G con 10 puntos y una victoria más lo meterá en Octavos sin importar el resto. El próximo jueves visita a un Olimpia (5) sin margen de error.
Delfín (1) quedó eliminado y mantiene una posibilidad tenue de meterse en Sudamericana. Para eso está obligado a ganar los dos que le quedan, el primero de ellos recibiendo el jueves a Defensa y Justicia (6).