Defensores hizo todo para ganarle a Sarmiento en el estadio Juan Pasquale pero la mira estuvo desviada. El Dragón creó situaciones de peligro muy claras (más que nada en el primer tiempo) y mereció una mejor suerte en el empate en cero ante el Verde de Junín que, tras una jornada para el olvido, rescató un punto que vale oro gracias a la actuación de su guardametas Vicentini y lo hace escalar a la punta junto a Nueva Chicago.
El local fue una tromba y la visita se mostró como un equipo débil y sin demasiadas pretensiones. Por el centro, por derecha, por izquierda. El conjunto de Fabián Nardozza lastimó por todos los sectores y perdió ocasiones a los pies del arco. Gustavo Fernández estrelló un cabezazo en el palo, Ezequiel Aguirre se lo devoró debajo de los tres palos y luego, envió un centro que casi se mete, Martín Pérez Guedes intentó rasante sin éxito por una tapada de Manuel Vicentini y el «Tortuga» volvió a fallar por una estupenda atajada del arquero. Los hombres de Iván Delfino hicieron lo que pudieron y aguantaron los ataques de un rival que lo superó en el juego.
La máquina del Bajo Nuñez paró la intensidad en el complemento y sólo contó con una chance en los pies del «Topo» Aguirre. El elenco de Junín se cerró y pensó el partido en las contras que nunca llegaron. Sí, hubo dos atajadas de Maximiliano Velasco por dos cabezazos en su área pero sin demasiada exigencia.
El cero fue mentiroso en el Juan Pasquale. Defensores hizo todos lo méritos para llevarse los tres puntos aunque el fútbol se traduce en goles y por eso, el empate le sirvió más a Sarmiento para alcanzar nuevamente el liderazgo que al Dragón para alejarse del descenso. Más no se puede hacer.