Defensores de Belgrano e Instituto hicieron un partido parejo en el estadio Juan Pasquale y empataron en cero en el inicio de la temporada de la Primera Nacional. Los dos equipos tuvieron sus momentos dentro de los noventa minutos pero se notaron un poco oxidados en el andamiaje colectivo. Da la sensación de que la Gloria se llevó un pequeña sonrisa del Bajo Nuñez en el debut de Mauricio Caranta como entrenador.
Los cordobeses intentaron manejar la pelota con criterio en la primera etapa y mostraron una leve superioridad en el comienzo del juego. Garro, con un remate, y Allende, con un cabezazo, generaron las chances más claras de la etapa inicial para la visita. Sin embargo, el Dragón se fue animando cada vez más y hasta tuvo el primero en un remate lejano de Lugones, uno de los puntos altos del encuentro.
En el complemento, el protagonismo lo tomó el Rojinegro a través de un gran trabajo del habilidoso Silvio Martínez (de las figuras de la cancha). Justamente, el 10 fue el que probó al arco de Carranza con un tiro cruzado y un centro que se cerró tanto que casi se le mete al arquero rival. El local jugó más en tierras rojiblancas y volvió a avisar con un cabezazo de Rivadero y un centro de Lugones que Goux no logró conectar a la red. El tiempo pasó y el juego se apagó para culminar en un empate justificado.
Tanto el Dragón como la Gloria sumaron un punto, ganaron rodaje y les faltó la última puntada. Dentro de la paridad, el que se fue con una sabor más dulce fue Instituto, solo por rescatar una unidad en un estadio siempre complicado.