La franquicia de los Golden State Warrios disputó su primer partido de esta pretemporada, ante los Angeles Clippers. El debut de ambos, fue en el estadio SimpliFi Arena at Stan Sheriff Center, ubicado en Hawái. El encuentro se lo llevó el equipo de San Francisco, quien ganó por la mínima 91 – 90.
Un partido no apto para cardiacos. A pesar de no ser de temporada regular, la afición del estadio lo vivió como uno. La tensión estuvo presente hasta los segundos finales, donde milagrosamente los Warriors consiguieron la victoria.
En el primer cuarto, el conjunto de Los Angeles estuvo muy eficiente en los juegos de adentro de la pintura y en las contras luego de rebotes. James Harden fue muy clave en estas situaciones repartiendo asistencias, logrando llevar al equipo a una diferencia de tres puntos (23-26).
En el segundo parcial, los triples de los dirigidos por Steve Kerr empezaron a caer. Era una lluvia de tres puntos, desde todos los ángulos la pelota entraba. Los Clippers intentaron contrarrestar con su dominio en la pintura, pero no fue suficiente para cerrar la primera parte con el marcador a su favor (53-49).
Luego del descanso, los de blanco volvieron a tomar el liderazgo en el partido. Mantuvieron el goleo abajo del aro y le agregaron los tiros desde la linea de tres. Con esa combinación, fue suficiente para volver a estar arriba en el tanteador (69-71).
En los últimos diez, el partido se puso mas parejo aun. Los segundos corrían y ambos conjuntos no lograban despegarse en el marcador. A falta de 1.06 segundos, el recién llegado Lindy Waters II encestó un triple y le dio la victoria a la franquicia de Golden State.
Para finalizar, los destacados en los Warriors fueron; Moses Moody, con 12 unidades y 4 rebotes, Brandin Podziemski con 4 tantos y 4 asistencias y Jonathan Kuminga, que cerró la jornada promediando 7 puntos y 7 rebotes en casi 20 minutos jugados.
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