Shakhtar Donetsk le hace frente a la Champions League en plena guerra de Ucrania con Rusia y se ha convertido en la grata sorpresa del Grupo F de la gran competencia europea. Sin embargo, no todo es oro lo que reluce y el director de fútbol del club ucraniano, Darijo Srna, le contó al diario Marca la proeza de su institución de afrontar un conflicto bélico y competir con los mejores equipos del mundo y criticó a la FIFA por la falta de protección sobre su elenco.
A pesar de las complicaciones de logística y la restructuración del plantel por las determinaciones de FIFA por la guerra, Shakhtar se ubica primero en la liga local con 13 puntos de 15 posibles y tiene 4 unidades en la Champions en vísperas del duelo ante Real Madrid en el mítico Santiago Bernabeu. E
ORGULLO. «Estoy orgulloso de este equipo. Para mí son héroes»,
EL DESASTRE DE LA GUERRA. «El inicio fue un desastre. Estábamos en Kiev con el equipo y nos encargamos de organizarlo todo, sobre todo con los jugadores extranjeros. Unos se marchaban en coche, otros en tren…»
UNA VIDA LLENA DE COMPLICACIONES. «En 2014 tuvimos que abandonar Donetsk, nuestra casa, nuestro estadio, nuestra ciudad deportiva y tenemos a nuestros fans repartidos por todo el mundo. Nos mudamos a Kiev y, cuando nos adaptamos, comienza otra guerra. Es difícil explicar nuestra vida desde entonces hasta hoy»
UN EQUIPO SIN SEDE FIJA. «Somos un equipo sin dirección en cuento a nuestra sede y esto es lo más doloroso. Hemos jugado en Leópolis, en Odessa, en Járkov, ahora la Champions en Varsovia… Mi hija me llama y le digo que un día estoy en Kiev, al siguiente en Londres… A veces me despierto y no sé donde estoy»
LA INESTABILIDAD EN UN PAÍS EN GUERRA. «El sábado jugábamos contra el Metalist, sonaron las alarmas que alertan de un posible ataque y tuvimos que regresar al vestuario para retomar el partido 15 minutos después. Tenemos que cambiar de hotel, de autocar, entrenamos con sirenas, viajamos con sirenas… Así es nuestra vida a día de hoy y tenemos que aceptarlo. Debemos ser un ejemplo, igual que el Ejército lo es para nosotros. Jugamos por nuestros fans y por Ucrania»
APOYO DE LA UEFA PERO NO DE LA FIFA. «La UEFA, a través de Ceferin, hizo todo lo que pudo por ayudarnos a nosotros y al fútbol ucraniano. La FIFA, en cambio, nos destrozó. No nos protegió en ningún momento. Si el Real Madrid, el Sevilla, el Barcelona o el Bayern estuvieran en nuestra situación, estoy seguro de que les habrían ayudado rápidamente. Nosotros también somos un equipo y le hemos dado mucho al fútbol europeo en los últimos 20 años. Me gustaría que alguien de la FIFA viniera a Ucrania, conviviera con nosotros y otros equipos y sintiera cómo es vivir con sirenas y bombas».
LA COMPLICACIÓN POR LA DECISIÓN DE FIFA CON LOS CONTRATOS DE LOS JUGADORES. «Teníamos 14 extranjeros cuyo valor de mercado estaba entre 150 y 200 millones de euros y les permitieron salir cedidos sin congelar sus contratos. Solomon y Tete tenían año y medio de contrato, se han ido a Fulham y Lyon y cuando vuelvan sólo les quedarán seis meses para ser libres. Esto es inaceptable. Todo el mundo decía que nos iba a ayudar, que no querían gratis a nuestros jugadores… pero hay equipos que se han aprovechado de nuestra situación. No pasa nada. La vida es larga y es como un búmeran, que lo lanzas y te vuelve»
LA SORPRESA DE LA CHAMPIONS LEAGUE. «Cuando se anunció que entrábamos en fase de grupos directamente mucha gente esperaba que no sumáramos ningún punto. ‘No es el mismo Shakhtar de antes’, decían. Tiene su lógica. Perdimos 14 jugadores y a nuestro ‘staff’ técnico, pero, aún así, estamos en Champions y tenemos cuatro puntos. Pasar a octavos sería increíble, pero es difícil. Este equipo tiene carácter y coraje. No tememos a nadie».