La derrota por la mínima de Costa Rica ante Serbia no estaba en los planes Ticos, por eso se notaron caras largas entre jugadores y cuerpo técnico una vez finalizado el cotejo. El entrenador Óscar Ramírez asistió a la conferencia de prensa FIFA post partido y aunque no pudo disimular el golpe en su rostro sí dejó en claro que no se darán por vencidos.
“Era muy importante este partido, confiábamos con lograr el triunfo y la de hoy era una oportunidad buena para tener un colchón de puntos en el grupo” arrancó sin ninguna vuelta Óscar Ramírez, técnico de la Sele desde 2015. “Durante el primer tiempo tuvimos dos o tres opciones y siempre mantuvimos la intención ofensiva, el partido ofreció pocos espacios pero creo que pudimos tener el manejo, sobre todo luego que ellos anotaron”
Varios periodistas que tuvieron la oportunidad de preguntar entendieron una pose ofensiva por parte de Costa Rica, sin embargo el entrenador se defendió: “Creo que tácticamente hicimos lo que había que hacer. No sé si ustedes no lo notaron o solo lo ven desde ganar o perder, pero insisto en que tácticamente cumplimos. Nuestro plan fue intentar neutralizar al rival, buscamos el resultado con los cambios ofensivos” y agregó: “Nuestra defensa es flexible, por momentos son cinco pero todos tienen su funcionamiento para presionar y retroceder, no estoy de acuerdo con que es un muro”.
Ahora Costa Rica se medirá ante Brasil y cerrará la fase de grupos contra Suiza. Acerca de este complicado panorama Ramírez se mostró cauteloso: “La intención de buscar la clasificación sigue estando, sabiendo que nos toca enfrentar al segundo y sexto en el escalón FIFA. Entiendo que Brasil y Suiza serán todavía más complejos”.
De todas formas entregó un mensaje de esperanza: “Lo que vi en el camerino me ilusionó, solo se habló fuerte y con palabras de aliento. Esto no está terminado y vamos a ir a buscarlo”