Costa de Marfil volvió a ganar y se mantiene como único líder

Costa de Marfil no detiene su ilusión mundialista. Los Elefantes vencieron como visitantes a Malawi por dos a uno y se mantienen como líderes del Grupo D a falta de dos fechas para la culminación. Nicolás Pepe y Franck Kessié anotaron los tantos del conjunto de Patrice Beaumelle.

Doble fecha FIFA exitosa para Costa de Marfil. Tras golear como visitantes a Malawi, los Elefantes volvieron a cantar victoria en el Stade de l’Amitie aunque esta vez resultó más trabajosa de lo imaginado. Lo cierto es que, a falta de dos jornadas para la culminación, los de Beaumelle se mantienen como únicos líderes.

En este compromiso, la historia comenzaría de manera ideal dado que, antes de los dos minutos, Nicolás Pepe aprovecharía un error defensivo y, ante la salida en falso del golero Brighton Munthali, definiría colocado para el 1-0 de los suyos.

Sin embargo, las Llamas responderían a los 20 minutos con una escapada de Khuda Muyaba y un tiro desde lejos que sorprendería a Sylvain Gbohouo, poniendo la pelota contra un poste y festejando el consecuente 1-1 en el marcador.

El cachetazo recibido dejó atónitos a los jugadores locales. Costa de Marfil no conseguía reponerse y Malawi estuvo muy cerca de pasar al frente con una falla defensiva y un disparo de Yamikani Chester que sería desviado sobre la línea.

Ya en el complemento, los dirigidos por Beaumelle se serenaron y volvieron a dominar las acciones. Así, a los 20 minutos, los Elefantes dispondrían de un tiro penal del que se haría cargo exitosamente Franck Kessié, tirándola al ángulo superior izquierdo para el 2-1.

Las Llamas no se darían por vencidas y, a falta de siete minutos para el final, llegaron con un cabezazo de Chembezi Denis que rebotaría en el palo. Costa de Marfil se salvó y se adjudicó una sufrida victoria que le permite llegar a las 10 unidades y seguir en lo más alto del Grupo D.

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.