Los Rojos que vistieron de blanco sacaron la artillería pesada en el debut de Italia 90 y derrotaron a los Tigres de Oriente por 2 a 0 en Verona. Si bien los goles llegaron en la complementaria, en el Marcantonio Bentegodi hubo un solo protagonista y fue el elenco de Guy Thys que acabó haciéndole precio a los dirigidos por Lee Hoe-Taik.
Un penal alevoso no cobrado en el arranque por Vincent Mauro privababa a Bélgica de liquidar el asunto, prácticamente, desde el vestuario. El árbitro estadounidense fue bastante permisivo pues después también amonestó más adelante a Choi Soon-ho en una jugada que era roja directa para el delantero de Corea del Sur por una artera patada al guardameta europeo, Michel Preud’homme.
Los vestidos de blanco monologaron durante los 90 minutos. En el primer capítulo carecieron de fortuna. Bruno Versavel estrelló un cabezazo en el palo izquierdo de Choi In-young. El guardameta asiático más tarde brilló para desarticular un bombazo de Enzo Scifo. Y, antes de marchar a los camarines, nuevamente el arquero de los Tigres de Oriente mostró sus condiciones para desviar al córner un intento a colocar de Eric Gerets.
Parecía que la falta de suerte acompañaba a Bélgica en el amanecer de la complementaria. Stéphane Demol, en una ocasión donde el portero contrario salió a destiempo a cortar un centro, le entró muy bien a la redonda pero se encontró con la rápida reacción del jovenzuelo coreano con guantes. La bocha no quería entrar hasta que a los 7 minutos tuvieron su premio.
La escuadra de Thys halló en una genialidad de Scifo un pase perfecto para la corrida de Marc Degryse. El delantero surgido del Brujas, y con un gran presente en el Anderlecht, vio que Choi In-young salía corriendo de su meta pero que no llegaría antes que él por lo cual definió por arriba del arquero para estampar uno de los goles más hermosos de aquél Mundial de Italia 90. Y así como entró la primera, ingresó la segunda. A los 19 minutos Michel De Wolf sacó un bombazo de 25 metros que se incrustó contra el ángulo superior derecho del arco de los Tigres de Oriente para bajarle la persiana a la contienda.
Con el reloj a su favor, los europeos pudieron elaborar una goleada merecida. Jan Ceulemans probó desde bien lejos pero Choi In-young se revolcó para desactivar el misíl del capitán belga. Y en el epílogo, Scifo pudo convertir el suyo que hubiese sido más que merecido pero desperdició un claro mano a mano en la tarde de Verona.
Bélgica hizo los deberes con el 2 a 0 y quedó bien parada para recibir a Uruguay la fecha siguiente. Corea del Sur se fue satisfecha porque pudo haber recibido una goleada y, si bien casi ni inquietó a Preud’homme, se trató de una derrota digna. El Rojo que vistió de Blanco parecía peleado con el arco contrario hasta que llegó ese golazo Degryse.
COREA DEL SUR (0) – Choi In-young; Park Kyung-hoon, Choi Kang-hee, Chung Yong-hwan, Gu Sang-bum, Hong Myung-bo; Noh Soo-jin, Kim Joo-sung, Lee Young-jin; Choi Soon-ho y Hwang Sun-hong. DT: Lee Hoe-Taik.
BÉLGICA (2) – Preud’homme; Gerets, Clijsters, Demol, De Wolf; Versavel, Emmers, Van der Elst; Scifo; Degryse y Van Der Linden. DT: Guy Thys.
ESTADIO: Marcantonio Bentegodi (Verona)
GOLES: 7´ST Degryse (B) y 19´ST De Wolf (B)
ÁRBITRO: Vincent Mauro (Estados Unidos)