Boca Juniors armó una fiesta en los 32avos de final de la Copa Argentina. Sin sobresaltos y con las lógicas diferencias de jerarquía, el Xeneize liquidó a Gimnasia y Tiro de Salta por 5 a 0 con una gran actuación del conjunto y con rendimientos interesantes: Edwin Cardona volvió a lucirse, Fernando Gago fue otra vez el conductor y Darío Benedetto se despachó con dos goles. Las luces de una noche a puro gol en el estadio Don Antonio Romero de Formosa.
Media hora duró la paridad en el campo de juego hasta que se encendieron Benedetto y Pavón. El primero metió un pase preciso al área para el siete bravo que metió un pase al costado para la definición de Pablo Pérez. En ese momento el encuentro se rompió y siete minutos después llegó el segundo: Gran asistencia de Gago para la aparición de una de las figuras -Edwin Cardona- que tocó la pelota, eludió al arquero Leguiza (tuvo dos buenas atajadas durante el 0-0) y definió sin resistencia. Mucha distancia futbolística entre un equipo y otro durante un primer tiempo que finalizó con el 2 a 0.
Todo siguió de la misma manera en el complemento. El elenco de Guillermo Barros Schelotto no sufrió en ningún momento y continuó con el dominio del juego. La intensidad no culminó y el tercero no tardó en llegar: a los 4 minutos del segundo tiempo, Cardona inventó una gran habilitación para Frank Fabra que remató rasante al primer palo y aumentó la marca. Los últimos quince minutos fueron para Darío Benedetto que se sacó la espina en la noche y decoró el resultado con dos tantos: una arremetida en el área chica y el aprovechamiento de un rebote.
Los contrastes de los que tanto se hablaron en la previa quedaron en evidencia. Boca, que jugará los 16avos frente a Guillermo Brown de Puerto Madryn, hizo una especie de práctica en su debut en la Copa Argentina y goleó al Albo que aguantó solo media hora. Fue una fiesta Formosa y de azul y oro.