El Contador Mundial de Vermouth Deportivo sigue utilizando la cantidad de días restantes para Rusia 2018 como disparador de historias Mundialistas, y a esta altura ya nos empiezan a sobrar los dedos de una mano. Hoy hablaremos de una gran figura que tendrá la próxima Copa del Mundo repasando una estadística que sabe a poco, aquí algo sobre Cristiano Ronaldo y sus 3 goles en Mundiales.
Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro nació el 5 de febrero de 1985 en Funchal, Portugal. Con solo 10 años empezó a llamar la atención de cualquiera que lo viera en un campo de juego, y aunque varios quisieron ficharlo él terminó de incorporarse a las divisiones inferiores del Club Desportivo Nacional; realizó sus etapas formativas en aquella institución de su ciudad natal hasta los 16 años cuando fue comprado por el Sporting de Lisboa.
Realizó su debut como profesional a sus jóvenes 17 con la camiseta de los Leões, solo necesitó mostrarse una temporada en la alta competencia para que un gigante mundial como Manchester United decida comprarlo, allí demostró todo su potencial construyendo las bases de una carrera formidable. Paralelamente a su estadía en el Sporting de Lisboa Cristian fue convocado para la Selección Sub-17 de su país, y aunque también pasó por otras categorías de juveniles debutó en el Primer Equipo durante la Eurocopa de 2004. Portugal fue local y Finalista de aquel torneo, pero no pudo en la Final con la sorprendente Grecia de Otto Rehhagel; Ronaldo disputó 6 cotejos y convirtió 2 goles.
Llegó el Mundial Alemania 2006 y allí Cristiano Ronaldo fue convocado por primera vez para una Copa del Mundo de la mano del histórico entrenador brasilero Luiz Felipe Scolari y en un Seleccionado Luso que contaba con grandes figuras como Luis Figo, Deco y Pauleta. El Comandante debutó en el triunfo por la mínima ante Angola en Colonia, el 11 de junio.
Repitió titularidad en el segundo cotejo ante Irán y allí convirtió, de penal y diez del cierre, su primer gol en Copas del Mundo. No estuvo en el tercer cotejo ante México pero volvió desde el arranque en la victoria ante Holanda en Octavos de Final mientras que convirtió el penal decisivo en la tanda frente a Inglaterra tras el 0-0.
Erró opciones muy claras en la caída con Francia en Semifinales y poco pudo hacer en el 1-3 final ante Alemania en el match que definió tercer y cuarto puesto.
Cristiano Ronaldo llegó al Mundial de Sudáfrica 2010 como una figura consagrada a nivel Mundial y Capitán de su Seleccionado; había completado su primera temporada con el Real Madrid y dejado atrás diez títulos, Champions incluida, en Manchester. Además fue su debut Mundialista con la camiseta 7, rango distintivo de su carrera.
Bajo la conducción técnica de Carlos Queiroz los Lusos habían clasificado a los tumbos tras superar en repechaje a Bosnia y Herzegovina. Portugal igualó 0-0 con Costa de Marfil en el debut y después logró el lujoso 7-0 frente a Corea del Norte, allí llamativamente Cristiano solamente anotó un gol, el último. Tras igualar 0-0 con Brasil los europeos avanzaron con lo justo a Octavos de Final.
Allí se midieron con España, que terminaría ganando la Copa, en un ajustado cotejo que se definió con el gol de David Villa promediando el complemento. Ronaldo jugó todo los partidos y anotó un solo gol.
Llegó Brasil 2014 y con él un Cristiano Ronaldo saturado de cotejos con el Real Madrid, donde acababa de ganar su segunda Champions League. El Bicho acarreaba cinco títulos con la casaca Merengue y venía de lograr su primer Balón de Oro FIFA, halago que repetiría al finalizar ese año. Ese Portugal de Paulo Bento no resultaba un equipo memorable, ni mucho menos, y apoyaba buena parte de sus posibilidades en la capacidad del tremendo goleador; Cristiano había anotado los tres goles en el cotejo definitorio ante Suecia por Repechaje Europeo, convirtiendo además las 4 dianas de su país en el score global (4-2). Ese Hat-trick erigió a Ronaldo como el máximo artillero en la historia de su Selección.
Pero a la hora de arrancar la Copa del Mundo Ronaldo estaba visiblemente disminuida en sus capacidades deportivas. Fue una sombra en la goleada 0-4 frente a Alemania, aportó algunos movimientos en la igualdad 2-2 con Estados Unidos y terminó logrando su tercer gol Mundialista en el cierre del Grupo G; allí anotó cerca del final la pepa que le dio el triunfo a Portugal contra Ghana, pero de todas formas los Lusos quedaron eliminados en esa fase por diferencia de gol.
Tres goles en tres Mundiales resultan realmente muy poco para un tipo que durante su carrera supo gritar más de 650 goles, y sigue contando. Está claro que Portugal no es una Selección históricamente poderosa, aunque sí ha tenido intérpretes notables.
Ronaldo, rodeado con poco, guío espiritual y deportivamente a Portugal hacia su máximo logro internacional: La Eurocopa 2016. Además es el máximo artillero de la Selección y también quien más cotejos jugó.
Pero insisto, tres goles son muy poco, más allá de haber logrado un cuarto puesto en 2006. Afortunadamente volveremos a verlo en apenas tres días, con su Portugal disputando el Cuarto Mundial de su historia.
Ojalá pueda convertir más de uno, más de tres, ojalá la Cita Máxima encuentre a un Bicho que pueda imprimir toda su capacidad goleadora.