Colón dejó sin nada a Platense en un tremendo final

El Sabalero se impuso por 2-1 al Calamar y lleva tres triunfos consecutivos. Ramiro González en contra y Ramón Ábila convirtieron para la visita, y Jorge Benítez marcó para el Marrón.

Se abrió por una jugada fortuita y terminó con un tremendo final. Antes, poco y nada. Pero Colón se vuelve a Santa Fe con los tres puntos en la valija luego de vencer 2-1 a Platense y conseguir su tercer triunfo consecutivo con Marcelo Saralegui como entrenador.

Supo aprovechar las oportunidades el Sabalero. Con un equipo compacto y ordenado, le cedió la pelota al Calamar que estuvo impreciso en la zona de ataque y frágil en la defensa. La visita tampoco tuvo mucha elaboración. Es más, la primera jugada de riesgo concreto fue para el Marrón sobre el final del primer tiempo con Jorge Benítez, quien capturó un rebote en el área, sacó el remate y la pelota se estrelló en el travesaño.

En el complemento, el local dejó de ser profundo. En cambio, el conjunto santafesino empezó a encontrar los espacios en la parte ofensiva, pero sin riesgo al arco defendido por Marcos Ledesma. Sin embargo, un centro rasante de Facundo Taborda que quiso despejar Ramiro González terminó inflando la red.

Un gol que despertó al equipo comandado por Omar De Felippe, que movió el banco y mandó a la cancha a Gonzalo Bergessio. Justamente, fue “Lavandina” quien se tomó la pausa en la puerta del área y descargó para Benítez, que sacó el disparo cruzado y se terminó metiendo junto al palo.

A pesar de que siguió buscando, la alegría duró poco. Porque Baldomero Perlaza interceptó un pase de Gastón Suso y sacó el bochazo para Ramón Ábila, que le ganó el duelo a González, dejó en el camino al arquero y definió con el arco libre para devolverle la ventaja a la visita.

Colón se vuelve con una victoria para Santa Fe y continúa en levantada. Platense lleva cinco sin ganar y aún no consigue asegurar su permanencia en la Liga Profesional para la temporada que viene.

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Nació en noviembre de 2001 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la previa de una final intercontinental de Boca. Con la pelota bajo su brazo, transitó el camino hasta encontrar la pasión por el deporte. Aliado del teclado y de la profesión.