Un empate los metía a ambos en octavos de final de la MLS pero nada de ello sucedió. El Naranja derrotó por 2 a 0 a los Toros Rojos en la tardenoche de Orlando y le dio una gran alegría al otro equipo neoyorquino que aún quedó expectante y con un hilo de vida en la elite de los Estados Unidos. Ronda de dieciséis para los del holandés, Jaap Stam, y temprana eliminación para el elenco de Chris Armas.
De ganar el primero y ser líderes junto al Columbus Crew a perder los dos restantes y quedar eliminados. La historia del New York Red Bulls escribió un capítulo inesperado en el fútbol norteamericano mientras que Cincinnati se aprovechó de ello para clasificar como segundo de una zona que lideró de punta a punta La Pandilla con puntaje ideal.
Se midieron demasiado como si la igualdad parecía seducirlos pero, de repente, fueron los Toros Rojos quienes se atrevieron a buscar un poco más. Un centro de Amro Tarek desde la izquierda encontró un buen cabezazo de Omir Fernández que, con potencia pero sin dirección, dilapidó una buena oportunidad para los de Armas.
No obstante, Cincinnati se valió de su gran efectividad y de los errores defensivos del rival para conseguir la victoria. Iban 42 minutos del primer tiempo cuando Tarek quiso despejar un largo pelotazo que, incluso, tenía destino de arquero. Pero el egipcio, obstinado, le pegó de una y claramente le dejó servida la bocha al oponente. El japonés, Yuya Kubo, tomó el esférico y sacó un remate seco, desde afuera del área, que se tornó inatajable para David Jensen. Así, New York Red Bulls empezaba a despedirse lentamente del petit torneo de la MLS.
Los neoyorquinos sintieron el cimbronazo y pagaron carísimo ese mareo deportivo. En el arranque de la complementaria, el Naranja pudo ampliar con una linda resolución personal de Adrien Regattin que se fue besando el palo derecho de Jensen. Y, de tanto ir contra la cueva del guardameta danés, encontrarían rápidamente el tanto de la tranquilidad en Orlando cuando, a los 11 de la segunda mitad, el francés Florian Valot peinó un córner contra su propia retaguardia y anotó el gol en contra que condenó a los Toros Rojos.
Con un cerrojo defensivo enorme, los de Stam supieron cuidar el triunfo mientras que los de Armas salieron desesperados a buscar el descuento. Fernández no tuvo puntería en dos situaciones muy buenas y, más tarde, Przemyslaw Tyton tuvo que revolcarse por el césped para desconectar un bombazo rasante de Aaron Long y otro de Sean Davis. Ni siquiera les salió la del alemán, Marc Rzatkowski, que cacheteó el esfércio a la altura de la medialuna y despintó el parante derecho de los ganadores.
New York Red Bulls se acordó de sus necesidades en la última media hora y, recién ahí, mereció mejor suerte para clasificar a octavos. Ya era tarde, el poderoso equipo quedó eliminado en manos de Cincinnati que ganó por 2 a 0 y se metió en la ronda de dieciséis donde debería medirse con Portland Timbers de no mediar ningún imponderable.