Arrancó mejor el xeneize pero le costó sostener el ritmo e incluso Sergio Romero le atajó un penal a Castelli para salvar a Boca que decepcionó.
Boca empezó con el entusiasmo de jugar en su casa y el triunfo obtenido en la primera fecha ante el Decano. El Ferroviario venía de caer en su provincia ante River. El comienzo fue todo de Boca que lastimaba con Villa y Advíncula por afuera. La contención de Madelón no daba abasto y Central Córdoba durante más de media hora se dedicó a bancar la parada y cederle todo el terreno al Xeneize. Avisó Orsini de cabeza y luego tras un centro del colombiano casi marca Oscar Romero, que fue de lo mejor en su equipo. La visita avisó con un buen cabezazo de Fabio Pereyra y un gran remate de media distancia de Marcelo Benítez. Boca se empantanó en imprecisiones y fue un equipo lento sin cambio de ritmo. La última fue para Villa, que rompió mucho por izquierda, y su remate apenas afuera del palo de Marcos Ledesma.
El segundo tiempo sacando una buena escapada del paraguayo Romero se animó más la visita y sobre todo con el ingreso de Gonzalo Torres. De contra y aprovechando el desconcierto boquense que no podía vulnerar la última línea. Una gran habilitación del ingresado para Castelli derivó en penal para Central Córdoba. Sergio Romero lo fouleo y Merlos no dudó. Pero la presión más una floja ejecución permitieron que Chiquito lo contenga. Ibarra puso a Merentiel y el Equi Fernández para tener más dominio de pelota. El partido se fue decantando en ver si el local podía romper el 0 pero el Ferroviario presentó buena lucha. El final llegó a puro nervio y sin chances. Empuje sin claridad de una parte y resistencia heroica del otro lado.