Viernes para el olvido en el país trasandino desde lo futbolístico. La Roja de Eduardo Berizzo comenzó el día con una dura derrota en suelo japonés por 2 a 0 sobre las Águilas de Cartago. Más tarde, FIFA desestimó el reclamo por Byron Castillo y los de Eduardo Berizzo quedaron definitivamente sin Mundial.
Una vez más Chile volvió a fallar y dejó en claro que tiene que ajustar muchas tuercas para recuperar ese brillo que la proclamó bicampeona de América. En la tarde de Kobe, el que se aprovechó del elenco sudamericano ha sido Túnez que empieza a alistarse para Qatar 2022 donde tendrá rivales como Francia y Dinamarca.
La Roja pudo abrir la cuenta con un remate furioso de Ben Brereton que tapó Aymen Dahmen. El buen intento del inglés hizo que la pelota quedase viva. El rebote le quedó a Joaquín Montecinos y, con todo el arco a su merced, la mandó por arriba del travesaño.
Túnez logró ponerse en ventaja un rato antes del descanso con una exquisita palomita de Ali Abdi. En contrapartida Chile pudo igualar a través de un buen cabezazo del ex Puerto Montt, Ronnie Fernández, que terminó en el techo de la cueva africana.
Lo que no entraba en un arco ingresaba en el otro y así fue como las Águilas de Cartago empezaron a bajar la persiana tras una excelente acción personal de Mohamed Dräger. El hombre que tuvo un pasado en el Friburgo de Alemania se filtró entre dos jugadores rivales, y tocó hacia el medio para que Issam Jebali pusiera cifras definitivas a los 44 del segundo tiempo.
Chile, en una muestra del camino errado, desperdició un penal en el cuarto minuto de adición cuando Dahmen se lo atajó a Diego Valencia. Así Túnez ganó 2 a 0 pensando en Qatar 2022 mientras que La Roja, en suelo japonés, se quedó un rato imaginándose en la Copa del Mundo hasta que llegó el revés de FIFA que lo dejó en un viernes completamente negro.
Foto: Photo by Koji Watanabe/Getty Images