CHECOSLOVAQUIA 1 – AUSTRIA 0: LESIÓN DE AMOR

Los Bohemios se metieron de lleno en los octavos de final de Italia 90 tras vencer, merecidamente, al Equipo Maravilla por 1 a 0 en la tarde de Florencia. Un gol de penal convertido por Míchal Bílek, derivado de una infracción que dejó fuera de las canchas a Jozef Chovanec, bastó para que los muchachos de Jozef Venglos pudiesen festejar al final de la contienda.

Fue mucho más Checoslovaquia que una dormida Austria. La escuadra de Josef Hickersberger se confió demasiado de la derrota por la mínima diferencia ante el dueño de casa y esperaba rescatar al menos un empate en este pleito europeo sabiendo que, en el cierre, debían medirse con la débil y eliminada selección de Estados Unidos.

Desde el arranque propuso todo el elenco Bohemio. Un desborde a pura velocidad de Tomas Skuhravy derivó en un centro que Lubomir Moravcik, increíblemente, no pudo meter dentro del arco. Con toda la valla a su merced, la pierna de Ernst Aigner se interpuso ante el remate del atacante, en pleno área chica, y desvió la dirección de un esférico que tenía serias intenciones de besar las redes.

El premio para Checoslovaquia llegó a la media hora del capítulo inicial. Anton Pfeffer salía con balón dominado por la banda izquierda pero, de repente, se encontró con todas las opciones de pase bloqueadas. «Toni», histórico zaguero del Austria Viena, decidió descargar con su arquero pero sin notar que Chovanec picaba al área como una locomotora. El nacido en Eslovaquia, que militaba en el PSV de Holanda, interceptó la redonda y Klaus Lindenberger lo embistió dentro del rectángulo mayor. Sin dudarlo, el árbitro escocés, George Smith, sancionó la pena máxima, y Bílek desde los doce pasos abrió la cuenta para festejar con el lesionado que había dejado el alma en la jugada previa.

Ya con el 1 a 0, y siguiendo la tónica de esa Copa del Mundo, los ganadores se replegaron. Pudieron ampliar la ventaja con un tiro libre de Lubos Kubik que encontró muy bien Lindenberger contra su palo derecho. En la complementaria, el lungo arquero del Swarovski Tirol, volvió a brillar para desarticular un bombazo de Bílek. El equipo Maravilla, ni siquiera estando abajo en el tanteador, aparecía ni encontraba ideas en ofensiva. Los cambios del entrenador eran obviamente para conseguir la parda, pero los de Hickersberger solamente amedrentaron a su rival con un zapatazo de Andreas Herzog que embolsó sin problemas Jan Stejskal.

Para Checoslovaquia el triunfo tuvo doble festejo. Chovanec no tuvo una lesión de gravedad en esa jugada donde demostró el amor por la camiseta y estaba listo para seguir en las filas del equipo. Así también el 1 a 0 le permitió clasificar a octavos de final. Austria, dependiendo básicamente de un milagro, sabía que su participación en Italia 90 estaba prácticamente terminada esa misma tarde en la casa de la Fiorentina.

CHECOSLOVAQUIA (1) – Stejskal; Kadlec, Kocian, Bílek, Hasek; Chovanec, Moravcik, Nemecek, Kubik; Knoflicek y Skurhavy. DT: Jozef Venglos.
AUSTRIA (0) – Lindenberger; Aigner, Pecl, Pfeffer, Schoettel, Russ; Zsak, Hortnagl, Herzog; Polster y Rodax. DT: Josef Hickersberger.

ESTADIO: Artemio Franchi (Florencia)
GOLES: 30´PT Bílek (C)
ÁRBITRO: George Smith (Escocia)

Acerca de Marcelo Patroncini 24420 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.