Un Globo y una película de terror fueron todo lo que vivió el Funebrero en la tarde de San Martín. El Quemero de Gustavo Alfaro derrotó por 2 a 0 al Tricolor de Walter Gastón Coyette que no levanta cabeza y sigue sumergido en el fondo de la tabla de los promedios.
Huracán no sufrió la ausencia de Ramón Ábila y, cuando la dupla delantera de Ignacio Pussetto y Norberto Briasco se lo propusieron, le generaron más que uno dolor de cabeza a la última línea de Chacarita Juniors que continúa regalando puntos en un torneo tan corto como criminal por la cantidad de descensos.
Pasaba poco y nada en Villa Maipú hasta que el fondo local, en un despeje de terror, le dejó la pelota servida a Briasco para que sacuda contra las redes de Pedro Fernández y abra la cuenta. A pedir de «Lechuga», siempre que el Globo se pone en ventaja el entrenador sabe cómo retroceder para conservar la ventaja y, en este caso, no pasó sobresaltos.
Chacarita fue sin ideas contra la meta de Marcos Díaz que no tuvo intervenciones notables. Un poco de Mauro Matos, algunos destellos de Nahuel Menéndez y nada más en el dueño de casa que jamás encontró los caminos en una contienda aburrida. Claramente el negocio era del Quemero que se aferró a esos tres puntos y apostó a acciones aisladas para ver si podía bajarle la cortina al partido.
Recién a los 14 del segundo tiempo, la visita logró estirar la ventaja. Fernando Rapallini le dio un penal al Globo que Mauro Bogado cambió por gol. Con una ventaja más amplia en su contra, Coyette agotó todas las variantes pero la pesadilla fue peor. Emmanuel Martínez, recientemente ingresado, pidió asistencia médica pero no pudo recuperarse y dejó a su equipo con diez hombres. Ante semejante panorama fueron los de Parque Patricios quienes manejaron el partido a su antojo para quedar provisoriamente a cuatro puntos de la cima.
Huracán sumó su cuarto triunfo en los últimos cinco partidos y, de esta manera, empieza a despedirse lentamente de la tabla de los promedios para mirar la de posiciones. Chacarita perdió 2 a 0 y no sólo tuvo otra actuación de peor. La suerte tampoco ayudó a los de San Martín que, en esta temporada, parecen seguir un libreto escrito por Stephen King.