Fluminense pegó en Paraguay en un partido tremendamente polémico. El conjunto brasileño venció por 2-0 con tantos de Nene y Egidio y tiene gran parte de la llave en el bolsillo. A Cerro Porteño no le convalidaron un legítimo gol bajo un grosero error del VAR.
El VAR llegó para solucionar problemas arbitrales. O al menos eso decía su prospecto. Sin embargo, lo que sucedió en Asunción es un fallo grosero y que puede desencadenar en la eliminación de un equipo participante de la Copa Libertadores.
Iniciado el juego en La Nueva Olla, Fluminense fue quien salió de mejor forma y creó varias ocasiones de claridad en el arco rival que, de no ser por las intervenciones de Jean, la falta de puntería y hasta los postes. Sin embargo, a los 40 minutos, sería Cerro Porteño el que consiga el primer gol con Mauro Boselli, eludiendo al arquero y definiendo con el arco a su merced pero invalidado por una inexistente posición adelantada. Lo más grosero llegó después cuando el VAR lo revisó y no divisó el error del juez de línea, sosteniendo la anulación.
Ya en el complemento, el Flu lograría romper la paridad cuando, a los tres minutos, Nene recibió un centro atrás y castigó con un furibundo remate de zurda para colocar el balón contra un palo y generar el uno por cero en favor de los brasileños.
Más tarde, llegando al cuarto de hora, los dirigidos por Roger Machado Marques sacarían dos de distancia y dejarían la llave sumamente inclinada a su favor: Egidio la encontró dentro del área y reventó la red con un tremendo bombazo, estableciendo el 0-2 en el marcador.
Durante el tiempo restante, Fluminense reguló, dejó pasar el tiempo mientras Cerro Porteño, frustrado, no encontraba la manera de descontar. Los minutos pasaron, no llegaron nuevas emociones y el primer partido quedó en favor de los brasileños. La semana venidera será la revancha en Río de Janeiro.
