Celta de Vigo comenzó ganando en Balaídos y luego que Girona se lo empatara de penal tuvo más situaciones como para llevarse todo, aunque ninguna tan clara como la última de la visita.
En un partido intenso de principio a fin Celta buscó asegurar su permanencia ante un Girona entusiasta, que sigue soñando con la posibilidad de meterse en alguna plaza europea.
La apertura llegó para el combinado celeste sobre el cierre de la primera mitad, gracias al remate de Carles Pérez que, tras desviar en un rival, infló la red.
Girona no cambió su libreto, buscó ser prolijo con la pelota, y apenas iniciado el complemento encontró su posibilidad de empatar por un penal pitado por infracción sobre Tsygankov.
Cristian Stuani cobró la boleta pero Iván Villar adivinó lanzándose sobre su izquierda para desactivar la conquista. Celebración local hasta el pitazo de Mateu Lahoz, anoticiado por el VAR que hubo invasión de campo.
El penal se repitió y esta el uruguayo no falló, Stuani cambió de palo, cruzó el derechazo, y venció a un Villar que esta vez quedó inmóvil.
El tramo final tuvo a Celta como protagonista, y más aún a Paulo Gazzaniga, arquero argentino de Girona, que salvó dos veces a su equipo con atajadas claves.
Girona pasó el sacudón y terminó en campo de Celta los últimos instantes del adicionado, pero el 1-1 no volvió a sufrir modificaciones por una situación clara: Iván Villar salvó de manera extraordinaria sobre el zurdazo de Casals.
Celta no logró asegurar su permanencia matemática, aunque otros resultados podrían dársela esta misma fecha. Está todo dado para que así sea.
Girona dejó pasar la chance de meterse, al menos transitoriamente, dentro de la clasificación europea. Sigue cerca.