A 329 días del comienzo de una nueva cita mundialista, Vermouth Deportivo, en su sección Camino a Rusia 2018, continúa contando historias sucedidas en campeonatos anteriores. En el día de hoy, nos retrotraemos a 1954, para el partido con más goles de la historia: el 26 de junio, en Lausana, el local Suiza y Austria disputaron un cotejo que terminó ¡7-5!
En 1954, el mundial de aquel entonces tuvo como sede Suiza. Con participación de 16 equipos repartidos en 4 grupos, la primera fase fue desarrollándose hasta tener a los 8 mejores seleccionados que continuarían sus caminos en los cuartos de final. El dueño de casa logró su clasificación al quedarse con el Grupo D, por delante de Inglaterra, Italia y Bélgica, producto de 2 triunfos y un empate. Su rival sería Austría, que llegaba como segundo del C, detrás de Uruguay y delante de Checoslovaquia y Escocia.
Ante la presencia de 31.000 espectadores, y bajo los 40° grados de Lausana, suizos y austriacos saltaron a cancha. Formando con 2-3-5, el local de Karl Rappan formó con: Eugene Parlier; Andre Neury, Willy Kernen; Roger Bocquet, Charles Casali, Oliver Eggman; Charles Antenen, Robert Ballaman, Jacques Fatton, Josef Hügi y Roger Volanthen. Idéntica formación para los dirigidos por Walter Nausch, alineando con: Kurt Schmeid; Ernst Happel, Leo Barschandt; Ernst Ocwirk, Karl Koller, Gerhard Hanappi; Robert Körner, Erich Probst, Ernst Stojaspal, Alfred Körner y Theodor Wagner.
Con arbitraje del escocés Charlie Faultless comenzó La Batalla de Lausana (denominada así por el insoportable calor de aquel 26 de junio). En una ráfaga de 240 segundos, comprendidos entre los minutos 16 y 19, Suiza lograría adelantarse por 3-0 en el marcador gracias a los tantos de Robert Ballaman y Josef Hügi x2. Parecía que los locales no iban a tener sobresaltos ante sus contrarios pero, en otra ráfaga y esta vez de 180 segundos, Austria pondría el marcador 3-3 con los goles de Theodor Wagner x2 y Alfred Körner.
Excedidos en confianza, los dirigidos por Walter Nausch continuaron atacando y atacando hasta convertir dos anotaciones más: a los 32, Erns Ocwirk colocaría el 4-3 y dos minutos después, Körner sentenciaría su segundo grito de la jornada para establecer el 5-3. El descuento suizo llegaría a los 39, por intermedio de Robert Ballaman para concluir los primeros 45 minutos con un tanteador de 5-4.
En el inicio de la complementaria, precisamente a los 8 minutos, Theodor Wagner alcanzaría su hat-trick y volvería a estirar a dos la distancia entre unos y otros. Los dueños de casa, empujados por su gente, no se darían por vencidos y a los 15, Josef Hügi -que también señaló su hat-trick- establecía el 6-5. Sin embargo, las ilusiones del conjunto de Karl Rappan se derrumbarían a los 31, cuando Erich Probst puso el 7-5 definitivo.
Con 12 goles en 90 minutos, austriacos y suizos brindaron un espectáculo que jamás será olvidado. De hecho, y hasta la fecha, es el encuentro mundialista con más goles anotados en toda su historia. En aquel mundial, las ilusiones de Austria chocarían con el campeón Alemania en semifinales sufriendo una categórica derrota por 6-1. Para consuelo, los de Nausch vencieron a Uruguay en el partido por el 3° puesto por 3-1 para coronarse con la presea de bronce.