CAMINO A RUSIA 2018: HOY, EL ROBO DE LA COPA JULES RIMET

En Camino a Rusia 2018, recopilamos historias, estadísticas, grandes equipos, campeones y curiosidades desde 1930. Hoy, las líneas son destinadas al objetivo por el que pelean todas las selecciones: la Copa del mundo, concretamente.

La actual Copa de la FIFA no es la misma que levantaron aquellos primeros campeones: Uruguay en 1930 y 1950, Italia en 1934 y 1938, Alemania Occidental en 1954, Brasil en 1958, 1962 y 1970, e Inglaterra en 1966. Porque hasta 1970 el trofeo era la Copa Jules Rimet, nombre honarario a su fundador homónimo, una estatuilla con la figura de Niké -diosa griega de la victoria- de unos 30cm de altura y esculturada en oro puro.
En el mundial de México 1970, Brasil se coronaría por tercera vez como campeón del mundo y, por este motivo, la FIFA le obsequió definitivamente el trofeo. Pero esta copa sufrió imperiosos hechos delictivos.

Corría marzo de 1966 e Inglaterra se preparaba para ser sede del máximo torneo de fútbol. La ciudad de Londres estaba invadida de turistas y la Copa Jules Rimet era exhibida con orgullo en el Centro Comercial Pasillo de Westminster. A pesar de contar con una estricta vigilancia, el trofeo desapareció. Luego del trascendental robo, que llegó en noticias a todo el mundo, la copa fue encontrada por un personaje particular. Se trató de un perro llamado Pickles, quien olfateando en algunos arbustos, halló un paquete extraño. Su dueño se dio cuenta en seguida: ¡Era la Jules Rimet! La estatuilla volvió a manos de la Federación Inglesa y, justamente, fue Inglaterra quien levantó la copa en 1966 para coronarse por única vez -hasta el momento- como campeón del mundo.
Lo curioso es que el malhechor nunca apareció, pero el perro Pickles recibió alimento balanceado gratis de por vida gracias a su gran hallazgo.

Pickles fue el encargado de encontrar el trofeo hurtado.

Como ya lo describimos, en 1970 Brasil se quedó definitivamente con el trofeo Rimet. Pero otro suceso criminal impactó nuevamente la historia de la copa. Luego del obsequio por parte de FIFA, el galardón fue puesto en exhibición en la Confederación Brasileña de Fútbol, y en 1983 ocurrió lo más triste: La copa fue robada y nunca más dieron con su paradero.
Algunos reportes afirman que la misma fue fundida y que incluso, un argentino llamado Juan Carlos Hernández fue partícipe del hecho.
Lo cierto es que la Jules Rimet nunca apareció y ahora, en la CBF, se exhibe una réplica exacta.

Brasil campeón del mundo 1970.

Desde el mundial celebrado en Alemania, en 1974, el trofeo es la Copa FIFA, tal como la conocemos actualmente y por la que los futboleros deseamos fervientemente volver a verla en manos de un argentino.