Bajo una constante llovizna en Zárate, el Lujanero derrotó al Celeste por 2 a 1 en el debut de Gustavo Puebla como entrenador de CADU. De esta forma los dirigidos por Walter Cataldo, volvieron a la victoria porque lograron hacer pie en el agua hasta el final de una contienda de ida y vuelta en el Gigante de Villa Fox.
Defensores Unidos había cambiado de DT tras la salida de Juan Maddoni ante una serie de resultados adversos. Sin embargo la máxima de técnico que debuta gana no fue posible en el norte de la provincia de Buenos Aires. Y si bien el dueño arrancó ganando recién en la complementaria, Luján, en cuestión de minutos le dio vuelta el resultado con la contundencia ofensiva que careció el local.
La primera mitad estuvo signada por la falta de fortuna en ambas áreas. En el arranque lo tuvo la escuadra de la Basílica ante una floja salida de Juan Figueroa pero el arquero volvió sobre su error y evitó la caída de su valla prácticamente en la línea. En el sector opuesto de la cancha, Martín Giménez se mandó una gran jugada personal que terminó con un remate que dio en el poste, luego en la espalda del guardameta visitante y por último en el despeje de Mauro Rubira al tiro de esquina.
Era una ida y vuelta constante en Villa Fox que cobraba más emociones a medida que el campo de juego se ponía más bravo con el caer de la lluvia y el barro que se formaba. Comenzaron las situaciones de pierna fuerte y las tarjetas que Maximiliano Ramírez empezó a mostrar para calmar los ánimos. A los 18 minutos de la complementaria Nicolás Parodi, de palomita y ensuciándose por completo, abrió la cuenta para aventajar al Celeste.
Sin embargo el 1 a 0 parcial relajó al CADU y potenció a Luján que fue en busca del empate, a priori, con menos de media hora por jugarse. Tanto se atrevieron los de Cataldo que dejaban espacios para contragolpes que nunca llegaban a gestarse. Así es como a los 26, Federico Carneiro sacó un termendo zapatazo que se colgó contra el palo más lejano de Figueroa.
El 1 a 1 le dio más valentía a los de la Basílica que se aprovecharon de su rival. Perdido en el terreno de juego, el Celeste regaló espacio por las bandas y así fue como desbordó Luciano Monasterio y asistió a Lucas Scarnatto para dar vuelta el tanteador y por consiguiente, brindarle el triunfo a los dirigidos por Cataldo. El dueño de casa intentó revertir su imagen y llegar a la parda pero se topó con un Juan Gómez brillante para salvar la caída de su valla y conservar los tres puntos.
Bajo el diluvio el CADU volvió a tropezar en su casa y parece no encontrarle el rumbo a este torneo de transición. Luján, en cambio, se impuso por 2 a 1 y volvió a cantar victoria después de tres fechas para decorar de otra manera su irregular campaña.