El 30 de junio del 2002 la Selección de Brasil lograba ante Alemania y en Yokohama su quinta Copa del Mundo. El doblete de Ronaldo marcó la última consagración no europea en la Cita Máxima.
“20 años no es nada”, recuerda el tango argentino. Sudamérica también recuerda al último de sus campeones, el Brasil de Luiz Felipe Scolari en la Copa Mundial Corea – Japón 2002.
Luego de consagrarse en Estados Unidos 1994 y ser subcampeón de Francia en 1998, el Scratch disputaba su tercera Final del Mundo consecutiva y presentaba en cancha a las dos grandes estrellas que no se habían podido consagrar en Saint-Denis: Ronaldo y Rivaldo.
Brasil llegó a la Copa Mundial 2002 tras buenos ciclos de Juan Alberto Parreira y el mítico Mario Zagallo. Comenzó la Eliminatoria Conmebol para Corea y Japón bajo la conducción de Vanderlei Luxemburgo, entrenador campeón de la Copa América 1999.
Luxemburgo dejó la Canarinha en 2000 tras una inesperada actuación en los Juegos Olímpicos de Sidney y, con el Mundial a la vuelta de la esquina, Emerson Leão se hizo cargo del equipo para la Copa Confederaciones 2001.
Allí perdió en Semifinales con Francia y terminó cuarto tras caer en el partido por el tercer puesto frente a Australia. Brasil no llevó lo mejor disponible a este torneo y tampoco a la Copa América 2001, que comenzó semanas después, ya con la conducción de Luiz Felipe Scolari.
Brasil quedó eliminado en Cuartos de Final y de manera sorpresiva ante Honduras, selección caribeña invitada a la Copa América de Colombia ante la baja de Argentina.
El Scratch finalizó tercero la Eliminatoria, 13 puntos por debajo de la Argentina de Bielsa y solo 3 por encima de Uruguay, en repechaje, y Colombia, eliminada.
Pero la Copa del Mundo fue otro cantar. Allí Brasil desfiló con tres victorias en la Fase de Grupos, superando a Turquía, China y Costa Rica.
Venció a Bélgica en Octavos y a Inglaterra en Cuartos, con el recordado gol de Ronaldinho. Ronaldo anotó el gol en una igualmente recordada semifinal ante Turquía, gran revelación del torneo.
La Final fue contra Alemania, pero ese Mundial era de Brasil y también de Ronaldo, que anotó los dos goles frente a Oliver Kahn.
Brasil formó en el duelo decisivo con Marcos; Roberto Carlos, Lúcio, Roque Junior, Cafú; Edimilson, Gilberto Silva; Kléberson, Ronaldinho; Rivaldo y Ronaldo.
Ese Brasil marcó también la última victoria sudamericana en una Cita Máxima. Desde entonces 13 de los 16 semifinalistas fueron europeos, con las excepciones de Uruguay (Cuarto en Sudáfrica 2010), Brasil (Cuarto en Brasil 2014) y Argentina, subcampeona en 2014.