Brasil derrotó por la mínima a Uruguay en Londres, manteniéndose invicto y sin recibir goles en su serie de cotejos amistosos post Rusia 2018. El Scratch arrancó mejor pero terminó apretado ante una Celeste que juntó méritos para ponerse en ventaja, cuando más parejo estaba todo apareció Neymar, siempre peligroso, rompiendo la tensión desde los doce pasos. Lindo clásico entre Campeones del Mundo.
El impresionante Emirates Stadium de Londres, Inglaterra, sirvió de escenario para un gran Amistoso Internacional entre las Selecciones de Brasil y Uruguay, duelo de Campeones del Mundo, Clásico Sudamericano y dos que alcanzaron los Cuartos de Final en Rusia 2018. El Scratch, conducido por Tite, había ganado sus cuatro amistosos post Mundial incluyendo el agónico triunfo ante Argentina. En tanto la Celeste, dirigida por Óscar Washington Tabárez, había sufrido una doble derrota en su gira Asiática durante la última Fecha FIFA.
Con los respectivos capitanes Neymar y Luis Suárez como figuras estelares inició el cotejo, siendo el Diez de la Canarinha quien intentó tener la manija del balón poniéndose al hombro a su equipo. Justamente fue el ex Santos quien generó la primera clara de riesgo, un bien direccionado tiro libre que el golero de Independiente Martín Campaña desvió a córner volando sobre su derecha.
El primer cuarto de hora estuvo teñido de amarillo y con el del PSG como imán del balón, incluyendo una diana que le anularon correctamente por posición adelantada. La Celeste estaba a la espera de su oportunidad y esta llegó tras la mala cesión de Danilo al área propia, Luis Suárez durmió a la defensa girando en las inmediaciones de la medialuna para sacar el derechazo que resultó apenitas desviado.
Uruguay transitó lo que quedó de primera mitad con cierta tranquilidad, impuso condiciones físicas (Incluyendo patada de Torreira a Ney celebrada por los nostálgicos Celestes) más allá de no tener la pelota y terminó construyendo una opción clarísima con el centro de Luis Suárez en posición de wing izquierdo; Edinson Cavani recibió por el hierro opuesto pero su derechazo, de pique al piso, fue bloqueado por Alisson.
La Celeste salió con todo a disputar el complemento, adelantó líneas pisando regularmente el terreno brasilero y puso en jaque el cero con un tiro libre que Alisson terminó rebotándole a Lucho Suárez. La paridad reinó en cada sector de la cancha, más allá de los desequilibrios de Neymar, y Uruguay jugaba con la convicción de poder quedarse con el partido.
Pero alcanzando la media hora Danilo ganó un balón a pura potencia en tres cuartos de cancha, metiéndose tras rebote al área uruguaya en donde recibió una infracción de Diego Laxalt; el del Milán despejó pero dejó la pata y terminó tocando al lateral mineiro, el juez inglés Craig Pawson sancionó penal a instancias de su asistente.
Neymar, quien si no, tomó la responsabilidad de la pena máxima con simple derechazo a pie abierto que terminó ingresando mansamente contra el poste izquierdo de un Campaña que se volcó al hierro opuesto. Arriba el Scratch.
Lo poco que quedó de partido dejó a Brasil más cerca del segundo que a Uruguay del empate, otra vez Neymar conduciendo por la izquierda y jugando el perfecto pase para Richarlison, quien mano a mano con Martín Campaña le pifió al arco.
Ganó Brasil, encontrando su ventaja cuando más apretado estaba todo. El Scratch ganó sus cinco partidos post Rusia 2018 sin recibir un solo gol, ahora cerrará el año midiéndose el martes contra Camerún también en Inglaterra.
Uruguay mejoró su imagen en cuanto a los dos partidos anteriores y terminó perdiendo en un trámite apretado. La Celeste tuvo buenos momentos y deberá agarrarse de eso para encarar un gran duelo para finalizar el 2018; el venidero martes visitará al Campeón del Mundo Francia.