Barcelona no puede tener un día de fiesta sin problemas y los números vuelven a asechar al club. Según ´El Partidazo de Cope´, la institución una deuda impaga que le impediría inscribir a los fichajes y a los renovados por el Fair Play Financiero.
Después de una jornada de alegría por la presentación de Ilkay Gündogan, el Blaugrana regresa a las viejas complicaciones ecónomicas y necesitaría 60 millones de euros para saldar una deuda de las palancas que utilizó la temporada pasada. Sin esa cantidad de dinero, no podría inscribir a Iñigo Martínez, Ilkay Gündogan ni a los renovados como Araujo, Alonso y Sergi Roberto.
Se viene más esfuerzos económicos para el culé que ni siquiera llegaría a ese monto necesario ni con la venta de Ansu Fati ni Franck Kessie. Ahora serán tiempos de arreglar salidas de más jugadores y ajustar salarios de su plantel.
Solamente le queda tiempo para subsanar este problema financiero hasta el 31 de agosto, sino no podrá inscribir a sus refuerzos ni a los que prolongaron su estadía en el club.