Los números de la pandemia en Bolivia van creciendo día a día como sucede en varios países de América del Sur. Con el verano golpeando la puerta y tras varios meses de confinamiento, la realidad del covid-19 puso en jaque la continuidad de muchos campeonatos en cuanto a lo deportivo. No obstante, en las últimas horas, se barajó seriamente la posibilidad que el fútbol del altiplano retome su curso en el mes de septiembre.
FIFA autorizó desde Suiza la ventana del mercado de pases lo cual sirvió como una invitación a que todos vayan pensando en regresar a la normalidad. Lo cierto es que por el costado sudoccidental del planeta son más las dudas que las certezas debido a factores sanitarios, sociales, pero también porque el «bichito» recién está empezando a surtir efecto en la población.
Si bien el caso de Bolivia ha sido llamativo porque la semana pasada se produjo la muerte de tres familiares relacionados directamente con el balompié de dicho país (el hijo, jugador del ascenso, su padre que era presidente de un club de la ciudad, y el tío del deportista que oficiaba como entrenador en una institución también del departamento de Beni), por otro lado está la realidad de los profesionales que esperan por una determinación de la Federación para analizar sobre como continuar su futuro.
Frente a este panorama, el Ministro de Deportes del país, Milton Navarro, afirmó que se espera el pico de la pandemia para los primeros días de agosto y que: “a partir de ahí empezaremos a autorizar los entrenamientos para el fútbol y los deportes colectivos. Un mes después autorizaremos el reinicio del campeonato». De no mediar inconvenientes y teniendo en cuenta que todo podría seguir su curso normal, el fútbol boliviano tendría luz «Verde» para regresar en septiembre.