Fue bicampeón argentino en la década del 80 y club modelo por esas épocas. La crisis económica de los noventa profudizó la situación deportiva de un histórico club que descendió a mediados del año 2000 y jamás volvió a la elite de Argentina. Justamente, por Copa Argentina, mañana el Verdolaga enfrentará al Xeneize con quienes no se cruzan hace 22 años, dos meses, y 16 días.
Aquél Clausura del año 2000 fue una catástrofe para Ferrocarril Oeste a pesar de la ilusión que le había generado el triunfo ante Racing y Chacarita Juniors en las fechas iniciales de ese certamen. Seis días después de la victoria ante el Funebrero, llegó la catastrófica caída frente a Boca Juniors del 19 de marzo que empinó por completo la debacle.
En Caballito, el Xeneize que más tarde sería campeón del mundo venciendo a Real Madrid en Japón, no tuvo piedad ante el Verdolaga. Los goles de Juan Román Riquelme, el «Chango» Alfredo Moreno, Julio Marchant y Ariel Groothuis en contra, significaron un 4 a 0 que continuó con otra derrota por similar resultado ante San Lorenzo de Almagro a la semana siguiente.
Ese mismo plantel que jamás volvió a ganar en Primera División, más tarde sufriría un 7 a 0 contra Lanús que demostraba el inevitable camino asl descenso. Tocó fondo en el Nacional B y rápidamente se hundió en la B Metropolitana. La historia, su gente, y la grandeza lo llevaron nuevamente a la segunda división donde año tras año batalla para recuperar el brillo perdido y obtener ese cupo de Primera.
Después de 8816 días, Ferro y Boca volverán a verse las caras bajo el marco de los 16avos de final de la Copa Argentina y en la provincia de La Rioja. El Xeneize maneja un historial bastante favorable con respecto al club de Caballito ya que jugaron 140 veces de las cuales 69 fueron victorias de Azul y Oro, 25 triunfos le correspondieron a Oeste, y el resto fueron 46 empates.