El Xeneize encontró en su cantera y en los grandes trabajos de inferiores un poco de oxígeno en lo económico para reforzarse de lujo y acomodar sus números. Con tan sólo tres transferencias de sus joyas, los de Azul y Oro recaudaron a priori 20,4 millones de dólares.
El jugador que más dinero le dejó a las arcas de Boca Juniors en este mercado de pases ha sido Alan Varela que en su salida al Porto embolsó 9 millones de dólares. Su temprana salida se produjo también por la jugosa oportunidad que llegó desde el fútbol lusitano.
Uno de los hombres que ya no estaba en el plantel pero que descolló en Tigre y en la Selección de Italia, marchó al Genoa. El buscado Mateo Retegui se convirtió en la nueva cara del recientemente ascendido a la Serie A por la módica suma de 5,9 millones de dólares.
El último caso ha sido finalmente el de Luis Vázquez. El atacante que parecía quedarse en el Xeneize porque no llegaban a un acuerdo con el Anderlecht, terminó estampando su rúbrica en uno de los clubes más grandes de Bélgica. A Boca, por la promesa goleadora, le ingresaron 5 millones y medio de dólares.