BOCA JUNIORS: A 16 AÑOS DE LA SEGUNDA VUELTA

Por: Walter Silva | @WalFSilva10

Ya compartimos la primera y la tercera, así que nos toca rememorar la segunda Liga Nacional obtenida por Boca Juniors en la temporada 2003/2004, en condición de visitante.

Boca mantuvo la base de la temporada pasada, en la que tras una primera fase ideal y una muy buena segunda fase que lo colocó primero, contundentes PlayOffs (3-1 a Quilmes de Mar del Plata en cuartos de final y 3-0 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata en la semi) pero que cayó ante Atenas de Córdoba en la final por 2-4. Con el arribo de Sergio Santos Hernández al banco Xeneize, y grandes jugadores junto con él, tuvo un paso apabullante en las dos fases de esa temporada, completando un récord de 41 victorias y 10 derrotas entre las dos fases, finalizando como puntero en la tabla general y asegurando su lugar en cuartos de final.

En los PlayOffs, el equipo de La Ribera se mantuvo fuerte, enfocado y ganador. Barrió a Belgrano de San Nicolás en cuartos y avanzó a la gran final tras superar a Obras Sanitarias por 3-1. Allí se encontró con Gimnasia de La Plata, uno de sus perseguidores en la fase regular y que buscaba vengarse de lo ocurrido en las semis de la 02/03. Y se la hizo muy complicada. El Lobo se robó la localía, ganó el primero en La Bombonerita por 82-86 y se llevó el segundo con un resultado de 0-20 debido a que Boca no pudo poner en condiciones óptimas al reloj de 24 segundos. Gimnasia sólo tenía que defender su bosque para completar su venganza, pero se encontró con un panorama diferente.

El azul y oro luchó y venció en La Plata, 89-83 y 94-89 respectivamente, para igualar la serie en dos partidos para cada uno y buscar, en La Boca, la victoria que lo deje match point. Y lo consiguió tras un 82-72 que, además de poner la serie 3-2, la inclinó anímicamente a favor del Xeneize.

Plantel Boca Juniors Liga Nacional temporada 2003/2004. Gentileza La Liga Contenidos | @LigaNacional

A ese equipo lo conformaron Sebastián Tato RodríguezPaolo QuinterosMartín LeivaAlejandro BurgosFernando Malara, los extranjeros DeWayne Chila McGray y Byron Wilson, y los -por entonces- juveniles Juan Pablo SartorelliDiego GuaitaMatías SandesJonatan Slider y Matías Fioretti. El cuerpo técnico estaba compuesto por Sergio Hernández como entrenador en jefe y Gabriel Piccato como asistente.

Sin poder contar con Paolo Quinteros debido a una lesión que lo privó también del quinto juego, y con la vuelta de Rodríguez en la base, Boca disputó un encuentro muy igualado, en el que el liderato pasó de un lado a otro durante todo el encuentro. El marco del Polideportivo Víctor Nethol era el que le correspondía a una final, y más cuando se trata de dos clubes de fútbol, cancha llena con ambas hinchadas. El partido fue un contrapunto constante, tuvo ocho expulsados y necesitó de dos tiempos extra para definirse, el tiempo regular terminó igualado en 78 y el primer alargue en 96. De la mano de Wilson, en el tiempo regular, y con las oportunas apariciones de McCray y Malara, Boca selló el último alargue con una racha de 11-0 para liquidar el partido por 113-106 y llevarse consigo su segunda Liga Nacional.

Gentileza Bernardo Rolón

“Recuerdo de la llegada al club, la primera charla con Sergio, él mismo me acompañó hasta el departamento. Si bien era joven, entre 24 y 25 años, era el nacional más grande, junto con Ale Burgos. Éramos un equipo jovencito que jugaba muy bien al básquet. Ganar esa Liga Nacional fue algo único, porque fue mi primer título. Y tras perder el partido por el problema con el reloj de 24 segundos, nunca nos rendimos. Al contrario, fuimos a La Plata, lo dimos vuelta y pudimos salir campeón. Boca necesitaba ese título, necesitaba ganar porque había apostado fuerte, a pesar de que era un equipo joven. Muchos pensaban que no íbamos a tener el carácter, a pesar de que teníamos dos extranjeros de más experiencia, y lo pudimos lograr. Es un recuerdo muy lindo que me queda en la memoria para contarles a mis amigos y a mis hijos”. Sebastián Tato Rodríguez.

Foto: Archivo La Nación

Fue una temporada increíble, el grupo humano y deportivo también. Compartíamos mucho, nos juntábamos mucho. Éramos muy jóvenes en ese momento, pero tanto los mayores como los chicos éramos uno, no había diferencias. También fue cuando empecé, más o menos, a tomar más protagonismo en el básquet. Tenía 21 años, son recuerdos hermosísimos que te da la vida y el básquet. Y más aún por haber salido campeón, me acuerdo que esa temporada ganamos, prácticamente, todos los torneos que había, así que estábamos muy contentos por cerrarlo con broche de oro. Más allá de que lo habíamos arrancado muy mal, porque haber arrancado una serie, de local, de una final 0-2 abajo, medio que te empieza a preocupar. Pero teníamos un grupo recontra unido, súper competitivo, porque competíamos en todo momento dentro y fuera de la cancha. Era la primera vez que salía de General Roca, Río Negro, y llegué a una institución con todas las letras. Tuve la suerte de estar en la mejor época de Boca, tanto fútbol como básquet, y nos trataban como reyes. El ‘Mundo Boca’ es un mundo totalmente diferente que no viví en ningún otro lugar. Soy un agradecido a la vida y del deporte por haberme puesto en esa institución y en el momento justo, tuve la suerte de jugar tres finales y ganar una. Así que, la verdad, es una de mis casas, porque fue el que inició y marcó mi carrera”. Diego Guaita.