BOCA JUNIORS 4 – RACING CLUB 2: “GANÓ EL DE BOUCA”

El Xeneize derrotó como local a la Academia por la decimosegunda fecha del Torneo de Primera División. Con muchos puntos altos, el conjunto de Guillermo Barros Schelotto ganó el cásico y quedó como único escolta del puntero, Estudiantes de la Plata. Además, en la Bombonera se enfrentaron los hermanos Bou. Walter, delantero de Boca, fue quien se quedó con la pulseada esta vez.

En el primer tiempo, el equipo local golpeó rápido. Después de una exquisita combinación entre Carlos Tévez, Fernando Gago y Frank Fabra, este úlitmo envió el centro en busca de un desvío y justamente allí apareció Emanuel Insúa, de palomita, marcando en su propio arco. De ahí en más, los de la Ribera continuaron atacando, como lo hicieron desde el primer minuto de juego. Cuando el descanso se avecinaba, Walter Bou iba a poner el 2 a 0 luego de quedar en total soledad mientras que, sus rivales académicos lo miraban desde lejos. Antes del gol, Iván Pillud había salvado a los de Ricardo Zielinski, sacando una pelota en la línea. Así, herido anímicamente se iba Racing al vestuario. A su vez, antes de que Patricio Lousteau marcara el final de la primera etapa, Emanuel Insúa se retiraría lesionado del campo de juego.

Como si fuera poco, y para agrandar aún más el debacle futbolístico que vivían los de Avellaneda, Walter Bou volvió a aumentar la ventaja en el marcador ni bien arrancó el complemento. Una ola de noticias negativas cubría el banco visitante y el Ruso no encontraba como guiar a sus dirigidos para que el rendimiento aumentara. Segundos más tarde, la brújula apareció vestida de celeste y blanca, con un número 9 en su espalda. Sí, Lisandro López (como en muchos otros partidos) se cargó el equipo al hombro y descontó para la visita dos minutos después del gol de Bou. Encima, veinte minutos después iba a volver a convertir y la Academia se pondría 3-2 a falta de poco tiempo para terminar el juego. Ahí, la gente desde sus casas y algunos periodistas presentes en la cancha, pensaron que quizás un milagro ocurriría en el Estadio Alberto José Armando, pero Carlos Tévez sentenciaría el encuentro y cuando anotó el cuarto gol para Boca, todo tipo de esperanza se esfumó.

Al fin y al cabo, el dueño de casa ganó e hizo méritos para hacerlo. El Xeneize jugó mejor que su adversario y más allá de esos fatídicos veinte minutos donde Racing se levantó de su trance, controló el juego y se hizo amo y señor del control de la pelota. Asimismo, creó suficientes chances como para golear a su contrincante pero falló en la definición. Y además, en frente, Agustín Orión se lució en más de una oportunidad.

Ahora, en la próxima fecha, Boca Juniors tendrá que visitar el Estadio Monumental donde lo espera el rival de toda su vida, River Plate. Los conducidos por Guillermo Barros Schellotto, llegan dulces y con la vorágine del triunfo de esta tarde. En cambio, el Millonario cayó con el Rojo en Avellaneda. Por el otro lado, Racing Club visitará a Olimpo en busca de un nuevo triunfo que le permita volver a posicionarse entre los cuatro mejores del campeonato local y no perderle pisada al pelotón que sigue al Pincha platense.