Como en tantas noches de Copa Libertadores, Boca Juniors pasó «a lo Boca»: con juego, decisión y actitud. El Xeneize le ganó por 2 a 0 a Racing y pudo golearlo de no ser por una magnífica actuación del arquero Gabriel Arias. La figura fue el equipo de Miguel Ángel Russo aunque se destacaron Salvio, Tévez y Villa.
El primer tiempo se tiñó de azul y oro desde el inicio ante una Academia desconocida, deslucida y errática. Poco a poco, aparecieron las llegadas para el dueño de casa y Arias comenzó a transformarse en figura de su equipo con tapadas a Tévez y Soldano. De tanto insistir, el conjunto de la Ribera llegó a la apertura con un cabezazo esquinado de Eduardo Salvio, que mejoró el nivel de las últimas presentaciones. La solidez en todas las líneas fue la diferencia entre ambas formaciones y Carlos Tévez, con sus «36 diciembres», corrió como si tuviera veinte años. Gran partido de los laterales de Boca (Frank Fabra y Leo Jara).
Beccacece movió el banco en el complemento pero, claramente, no fue la noche del club de Avellaneda. Le faltó actitud para afrontar este gran desafío y encima el local no detuvo su poder de ataque. Lo intentaron Villa y Soldano pero nuevamente Arias desvió todos los tiros. La jugada determinante la protagonizó Salvio que fue derribado por Lisandro López y el juez Roldán no dudó en cobrar penal: pateó Sebastián Villa y anotó el gol necesario. La celeste y blanca tomó la pelota aunque nunca estuvo cerca de inquietar salvo por un remate de «Licha» López por encima del travesaño.
Fueron dos goles de Boca y pudieron ser más. Los suficientes para olvidar la derrota en Avellaneda y pasar a las semifinales de la Copa Libertadores. Boca ganó «a lo Boca» y ahora lo espera el Santos de Brasil. Boca