«Podrán imitarnos» decía la histórica bandera del Xeneize que colgaba por las tres bandejas de la Bombonera y plantaba un mensaje frente a sus eternos rivales. Sin embargo, dentro de los límites de la imitación hubo dos casos de entidades que, fundándose claramente más tarde que la institución de la ribera, optaron por ponerle el mismo nombre y hasta los mismos colores.
Boca Juniors, el original, fue fundado el 3 de abril de 1905 por seis hijos de italianos en su mayoría de descendencia genovesa por la cual se explica el apodo de Xeneizes. Desde ese entonces, uno de los más ganadores del país, el continente y el mundo fue sumando adeptos en otras partes del mundo hasta que en Colombia alguien siguió los pasos de esos «tanos» que a principio de siglo iniciaban un sueño.
En 1937, Miguel Martínez fundó el Boca Juniors de Cali en Colombia. Cual designio del destino uno de sus máximos rivales fue Millonarios. Cualquier parecido con la realidad era mera coincidencia o tal vez no. Lo cierto es que durante una década, el elenco Azul y Oro de tierras cafeteres plasmaba un gran despliegue dentro de la verde gramilla. Por cuestiones económicas desapareció en 1957 pero volvió a fundarse tres décadas más tarde. Actualmente se encuentra en la segunda división profesional de uno de los paísesmás caribeños de Sudamérica.
En Brasil también apareció un club con el mismo nombre del Xeneize criollo. La Sociedade Boca Junior Fútebol Clube es una entidad del estado de Sergipe, al noreste del país, y que ¡vaya paradoja! su clásico rival se denomina Sociedade Esportiva River Plate. Si bien milita en el ascenso, los «Forrozeiros» como se los conocen a ellos tiene un estadio para cinco mil personas y claramente la pilcha es similar a la del Xeneize en Argentina.