¡River Supercampeón argentino! El equipo de Marcelo Gallardo se impuso ante Boca en la final de la Supercopa disputada en Mendoza y se consagró campeón. Gonzalo Martinez -de penal-, e Ignacio Scocco -de contragolpe y con asistencia del Pity- fueron los autores de los dos gritos Millonarios. Franco Armani, interventor en varias ocasiones de peligro Xeneize, fue otro de los puntos altos en los de Núñez.
A todo o nada. Ganar o morir. En un partido único y que prometía ser inolvidable, Boca -campeón del torneo local- y River -campeón de la Copa Argentina- se enfrentaban en el Estadio Islas Malvinas de Mendoza para definir al Supercampeón de nuestro país. Ambos habían disputado el encuentro decisivo en dos oportunidades (el Xeneize ante Arsenal y San Lorenzo; el Millonario ante Huracán y Lanús) y habían resultado perdedores por lo que uno se consagraría por primera vez.
En los primeros minutos del encuentro, el desarrollo fue -como en la mayoría de los Superclásicos- friccionado, con presión constante y pocas asociaciones colectivas. De esa manera transcurrirían los segundos hasta que, sobre el cuarto de hora, Gonzalo Martinez comandó un ataque por derecha y fue derribado por Edwin Cardona, significando tiro penal del que el propio ex-Huracán se haría cargo, ejecutando hacia su izquierda mientras que Agustín Rossi voló para el palo contrario significando el 1-0 para los de la Banda.

A partir de allí, los dirigidos por Marcelo Gallardo cedieron la tenencia del balón, dejando que sus rivales, por obligación en el marcador, se acerquen a campo contrario y, juntando sus líneas y manteniendo presión alta, esperar a un contragolpe letal para aumentar el marcador. Tras los primeros 45 minutos, el Millonario prácticamente no sufrió y se marchaba a vestuarios con resultado favorable por la mínima.
Ya en la complementaria, el Xeneize arrinconó a sus rivales y contaron con varias ocasiones para llegar a la paridad en el marcador. Cristian Pavón tuvo la primera antes de los 5 minutos, con un tiro bombeado que llegó a manotear Franco Armani y, con complicidad del travesaño, logró enviarla al córner. De ese tiro de esquina, Paolo Goltz ganó con su testa y nuevamente el salvador fue el ex-Atlético Nacional.
El tiempo se iba consumiendo, River resistía como podía mientras que el Xeneize se hacía merecedor del tanto emparejador. Sobre los 24 minutos, Boca tendría una doble oportunidad primero con un remate de Frank Fabra y luego otro de Nahitán Nandez donde en ambas situaciones apareció nuevamente Armani para enviar el esférico al córner y mantener el triunfo de su equipo. Y de ese córner en favor de los de la Rivera, Ignacio Scocco despejaría, Ignacio Fernandez salió a toda velocidad para recorrer más de 60 metros, jugó para Martinez, quien se sacó un rival y jugó para Scocco y éste, a la carrera y de primera, infló las redes ajenas para sentenciar el 2-0.
La diferencia de dos significó demasiado para los de Guillermo Barros Schelotto que, a pesar de tener la pelota, ya no generaba peligro contra el arco de Armani. El tiempo se consumió, Patricio Loustau señaló la mitad de cancha y decretó el nuevo título para River. El Millonario suma una nueva vuelta olímpica que, por el rival al que enfrentó, será inolvidable, siendo la 8° estrella bajo el mandato de Marcelo Gallardo.
