«Ahora me enojé» dijo Reinaldo Carlos Merlo una tarde agobiante de diciembre para cortar una racha de 35 años sin dar la vuelta olímpica. El que pareció ofuscarse también fue Juan Antonio Pizzi que, con un pie y medio afuera de la institución, pegó un volantazo para que la Academia recupere la memoria y se meta, inesperadamente, en la final de la Copa de la Liga tras vencer por 4 a 2 al Xeneize por penales en un empate sin goles en los 90 minutos.
El encuentro en sí fue malo, carente de emociones. Calificarlo de ajedrez sería desmerecer al arte de mover piezas para poner en jaque al rival. Aquí ni siquiera los peones fueron capaces de generar algo de emoción en la agradable tarde de San Juan donde Boca y Racing ofrecieron poco y nada.
La Academia, en el primer tiempo, pareció cortarle los circuitos al conjunto de Miguel Ángel Russo pero no inquietó a Agustín Rossi. Los de Azul y Oro levantaron cabeza en el último cuarto de hora generando la única situación clara en un gran pase filtrado del peruano, Carlos Zambrano, que le cayó a Sebastián Villa. El colombiano remató presionado pero Gastón Gómez, en el achique, ahogó el festejo cafetero.
Para la complementaria, el Xeneize salió con otro ímpetu. Los de Pizzi aguantaron los embates sin sufrir demasiado pero complicándose en sus ideas ofensivas. Sobre el cierre de los 90 minutos reglamentarios, la escuadra de la ribera tuvo dos situaciones netas que encontraron al «Chila» Gómez como una de las piezas claves en la jornada cuyana. Un tiro libre sorpresivo de Carlos Tévez halló los guantes del portero canterano que, en la jugada siguiente, atenazó con firmeza un buen bombazo de Frank Fabra.
Consumado el tiempo, la definición por penales volvió a ser parte de dos equipos que no veían con malos ojos dicha instancia. El primer remate fue de Matías Rojas para la Academia que puso el 1 a 0. Luego llegó el turno de Carlos Tévez que estrelló su remate en el travesaño para comenzar a definir la historia en el San Juan del Bicentenario.
Un tanto de Lorenzo Melgarejo, otro de Sebastián Villa, y una conquista de Tomás Chancalay dejó la serie 3 a 1 para los de Avellaneda. El Xeneize falló el zapatazo de Diego González ya que el «Pulpo» no pudo con el «Chila» Gómez. A continuación, Rossi se lo atajó a Fabricio Domínguez y el hilo de vida Azul y Oro se mantuvo en pie porque Cristian Pavón acertó su tiro. Pero finalmente, el ex Atlético Rafaela, Enzo Copetti, liquidó el asuntó con un derechazo cruzado que desató la locura de todo un mundo pintado en celeste y blanco.
Boca quedó con las manos vacías y frustó su chance de tricampeonato en la tarde cuyana. Tras el 0 a 0 en los 90 minutos, Racing se impuso por 4 a 2 en los penales para acceder a la final de la Copa de la Liga. Juan Antonio se enojó hace rato y dio ese golpe de timón necesario para que este presente sea una realidad. Y la gente, eufórica y graciosa, querrá hacer realidad ese cántico de broma, inventado hace algunas horas, que dice «que de la mano, de Andate Pizzi, todos la vuelta vamos a dar».