Benjamin Pavard confesó haber sufrido de depresión durante el confinamiento

El lateral francés habló a corazón abierto en una entrevista con L’Equipe y reveló su peor momento desde que llegó al Bayern Munich: la primera etapa de pandemia por coronavirus.

Después de consagrarse campeón del mundo con Francia en el Mundial del 2018, Benjamin Pavard saltó a la fama al estar “escondido” durante varios años en el Stuttgart. Cuando el lateral se alzó con la Copa del Mundo con tan solo 22 años, los grandes de Europa querían sacárselo de las manos al cuadro alemán, que por aquel entonces estaba peleando el descenso en la Bundesliga.

Fueron cuestión de meses para que al Stuttgart le llegase una suculenta oferta. El Bayern Munich tocó sus puertas y fue el club que se terminó llevando a Pavard a mediados de 2019. Ya con los colores del conjunto bávaro, los títulos no tardaron en llegar. “Llegué y ganamos todo. No podría haber soñado un debut mejor”, comentó el futbolista en una entrevista con L’Equipe.

Sin embargo los éxitos deportivos se vieron acompañados por una pandemia que arrasó con el mundo entero: el coronavirus. Una de las primeras víctimas del COVID-19 fue el propio Pavard, que confesó no haberlo transitado de la mejor manera posible, a tal punto de sufrir depresión. “A nivel personal no fue nada fácil estar solo en un país que no es el mío. Lejos de mi familia, mis amigos. Pocos saben por lo que pasé”, reveló.

El francés explicó que porque “te ganes bien la vida no significa que seas feliz”. Si bien solucionan la mayoría de problemas a los que se enfrenta la gente común en el terreno económico, Pavard sostuvo que necesitaba del “contacto con otras personas” durante el aislamiento a pesar de tener “una casa muy bonita con un gimnasio”.

Quien supo ser el verdugo de Argentina en el último Mundial, también dijo que no iba a entrenar feliz en la etapa de cuarentena, y que la misma le había sacado el apetito. “Traté de cuidarme, de cocinar, de ver series de televisión. No me gusta la palabra depresión, pero era eso”, agregó. Tras varios meses de altibajos emocionales, Pavard luchó contra sus demonios y pudo salir adelante: “Algo no estaba bien en mi vida, pero me hizo crecer. Se lo escondí a todo el mundo, pero hoy me siento mucho mejor”.

Manteniéndose en el plano mental, el jugador del Bayern Munich aprendió a ludir con las críticas a lo largo de su carrera y ahora, en vez de usarlas como motivación, directamente las ignora: “Están ahí. Una carrera solo con ‘picos’ seria genial, pero no existe. Seguimos siendo humanos. No he leído nada. Para mejorar escucho a mi gente y a los entrenadores, no a los periodistas. Me calmé y he pensado mucho”.