El clásico cordobés volvió a jugarse después de muchos años, y deberá esperar hasta la jornada 24 para tener dueño. Es que en el estadio Mario Alberto Kempes, Belgrano y Talleres igualaron 1 a 1 con un estadio colmado de hinchas celestes. Jonathan Menéndez abrió la cuenta para los dirigios por Frank Darío Kudelka, mientras que Guillermo Farré, el emblema del Pirata, marcó la paridad definitva.
Es una frase hecha, pero se sabe que en los clásicos no importa como llegan los equipos, y que es un encuentro a parte. Para los hinchas de la B no les importaba la última colocación en la tabla de posiciones, y que el Albiazul viniera mostrando un buen juego. Y fue así como empezó el primer tiempo. Los dos salieron a jugar como si fuera el partido de sus vidas, con mucha intensidad, muy trabado y con mucha pierna fuerte. Las ganas de jugar era lo que sobraba, pero lo que faltaban eran las ocasiones de gol ya que los dos armaban sus juegos de atrás para adelante, y cerraban sus defensas, sin permitirle al rival llegar en zonas de peligro.
En el complemento, el Pirata tenía un poco más de intenciones que su rival, quien intentaba salir de contra. Y sobre los 19 minutos, eso le permitió a la T marcar la diferencia en el resultado. Emanuel Reynoso recuperó la pelota en su campo, pasó para Sebastián Palacios, y el ex Boca asistió a Menéndez para que el delantero abra la cuenta a favor de la visita. El golpe hizo que los dirigidos por Sebastián Méndez tengan que ir a buscar el gol del empate, y acorraló a su rival en su campo, aunque dejaba espacios y podía ser aprovechado por la velocidad de los delanteros del Matador. Sin embargo, a los 32, Farré, el hombre de los goles importantes y emblema del club, recogió una serie de rebotes y con un tiro de derecha venció a Guido Herrera para sellar el 1 a 1 final.
Fue empate en el primer clásico cordobés después de casi 16 años. Sin dueño se quedó, aunque es Belgrano el que se va con un mejor sabor tras esta igualdad ya que sumó el primer punto desde que el Gallego Méndez se hizo cargo de la conducción del equipo. Por su parte, Talleres siente que perdió dos puntos, pero sabe que dentro de cuatro fechas tendrá revancha, y ante su gente, cuando el clásico vuelva a jugarse, pero esta vez, solo con gente de la T.