Bayern Múnich metió siete, aplastó al Salzburg, y se metió en cuartos de Champions League

El Gigante de Baviera dejó atrás las dudas que tuvo en Austria y, en la noche de Alemania, liquidó la serie con un contundente 6 a 1 sobre los Toros Rojos. La gran figura del pleito, sin dudas, fue el polaco Robert Lewandowski que anotó un triplete y se llevó la pelota como notable recuerdo del partido.

Sólo el primer tiempo le bastó al Bayern Múnich para borrar del mapa al Sazlburg y quitarle toda la ilusión que tenía desde aquel encuentro de ida que había acabado igualado en uno. Prácticamente con el equipo ideal, los dirigidos por Julian Nagelsmann desplegaron toda su orquesta en el sur del país para quedar entre los mejores ocho de Europa e ir en búsqueda de ese título que logró en agosto de 2020.

Lewandowski hizo un hat-trick en sólo doce minutos y práctictamente le puso fin a la contienda. A los 10 minutos, Maximilian Wöber le cometió penal al polaco que giraba en el área grande para perfilarse. El goleador no falló desde los doce pasos y puso las cosas 1 a 0. Cuando iban 20, los mismos protagonistas repitieron la escena y, como si fuese una fotocopia, el ex Borussia Dortmund acertó nuevamente con su tiro de once metros.

El papelón de Wöber se completó un ratito más tarde. Bayern Múnich salió jugando del fondo, agarró mal parado al Salzburg, y Lewandowski aprovechó un error del defensor que no se entendió con Philipp Köhn para marchar sin marcas rumbo al 3 a 0. Los austríacos no hacían pie y, para colmo, recibían un golpe más antes de irse al descanso con un derechazo de Serge Gnabry cuando recién iba media hora el capítulo inicial.

La quinta sinfonía la puso uno de los viejos conocidos como Thomas Müller tras un pase de Leroy Sané para que el campeón del mundo con Alemania gire en la medialuna y deje sin respuestas a Köhn. El sexto también tuvo a los mismos actores, pero la asistencia vino desde la izquierda y el autor le entró de primera frente a los tres palos de la cueva rival.

En el medio, cuando todo iba 5 a 0, los Toros Rojos habían descontado transitoriamente gracias a una corrida maravillosa del estadounidense, Brenden Aaronson, para que Maurits Kjaergaard fusile a Manuel Neuer que la vio pasar contra su palo derecho. Sin embargo, el ballet del Gigante de Baviera continuó su marcha con el ya mencionado tanto de Müller y, con la frutilla del postre que fue un zapatazo de Sané que surgió de un pase de taco de un tal Lewandowski.

Bayern Múnich no dejó dudas en el sur del país, dio una clase maestra de fútbol y dejó en claro que intentará ganar nuevamente la Champions League como lo hizo por última vez hace dos años. El 7 a 1 ante Salzburg fue una muestra del tremendo potencial del equipo de Nagelsmann que se metió en cuartos de final con el pecho completamente inflado.

Foto: Photo by Alex Grimm/Getty Images

Acerca de Marcelo Patroncini 17409 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.
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