BASQUET | OBRAS: EL MEJOR REFUERZO ES LA CONTINUIDAD

El Tachero se movió rápido mientras terminaba la temporada y renovó con dos de sus jugadores extranjeros más importantes: Anderson y Kemp. Lo mismo hizo con su DT Gregorio Martínez. Las dos bajas del equipo fueron las salidas de Tomás Zanzottera y Víctor Liz.

La temporada pasada dejó saldo positivo en Nuñez: arrancaron de menor a mayor y terminaron ocupando un merecido octavo puesto en la tabla. En la postemporada barrieron a Bahía Basket en 3 partidos y le robaron un partido de local al todopoderoso San Lorenzo. Sin embargo, no alcanzó y el Ciclón se llevó la serie en el quinto encuentro.

Un par de días después de su eliminación, desde el club anunciaron la renovación de los contratos de los internos Eric Anderson y Maurice Kemp. Al poco tiempo, se dio a conocer que el DT de la próxima temporada seguirá siendo Gregorio Martínez, quien se hizo cargo del equipo en la 2017/18 siendo esa su primera experiencia como DT de un equipo profesional masculino. A medida que fue pasando el tiempo, las renovaciones siguieron apareciendo confirmando que Zurbriggen, Lockett, Valussi y Barral seguirán formando parte del plantel del Tachero.

El otro cambio, los que se fueron, decía una canción de Lito Nebbia. Tomás Zanzottera, hombre de la cantera del club, decidió a sus 24 años que era momento de dar el paso y abandonar Obras. Su destino: San Martín de Corrientes, finalista de la última edición de la Liga Nacional. Víctor Liz, por su parte, también decidió abandonar el club y se desempeñará la próxima temporada en Leones de Puerto Rico, su país natal.

Teniendo en cuenta los jugadores ya confirmados por la dirigencia, estos serían los nombres que vestirían la aurinegra cuando se reanude el juego.

Bases: Pedro Barral, Fernando Zurbriggen

Escoltas: 

Aleros: Luca Valussi

Internos: Eric Anderson, Maurice Kemp, Lautaro Berra, Phillip Lockett

DT: Gregorio Martínez.

 

Por: Julián Tomás Roux // @GotoRoux

 

 

Acerca de Lautaro Castiglioni 5483 Articles
Nació en febrero de 1996 bajo el apodo de "Laucha". En sus jóvenes años se volcó al fútbol y al basket para convertirse en un erudito del periodismo deportivo. Dueño de una pluma intachable y de una madurez envidiable. Su cable a tierra está en Pergamino.