Anoche padeció el Real Madrid y apenas puso derrotar al Polideportivo Cacereño en Extremadura. Este miércoles le tocó pasarla mal al Blaugrana que con lo justo venció a los Hombres de Negro tras derrotarlos por 4 a 3 en tiempo suplementario.
Barcelona creía que tenía todo cocinado cuando, a los 3 minutos del primer tiempo, Pablo Torre levantó un córner desde la derecha y encontró la cabeza de Ronald Araújo. El uruguayo se anticipó a todos y metió un frentazo que se tornó inatajable para Gaizka Campos.
Intercity, en contrapartida, pudo empatarlo en una gran corrida de Aaron Piñan que, en el mano a mano, esquivó a Iñaki Peña y castigó con destino de red. Era el empate para los del argentino, Gustavo Siviero, pero Araújo apareció para desviar justo en la línea.
La noche en Alicante estaba plagada de emociones. El conjunto Culé logró dominar el asunto hasta el entretiempo donde perdonó a su rival en situaciones como un tiro libre de Memphis Depay que se desvió en Martín Belotti y dio en el travesaño. Los de Xavi también probaron con remates de Pablo Torre y Ferrán Torres que le sacaron astillas al sendos postes de Campos.
En la segunda parte, la contienda mejoró aún más su atractivo. Antes del cuarto de hora, Vadik Murria bajó un córner por detrás de todos, Ferrán Torres falló a la hora de despejar, y Oriol Soldevila Puig marcó el primero de sus tres goles que redactaron otra página de «la ley del ex».
La emoción para Intercity duró poco ya que Ousmane Dembélé picó al vacío, ganó en velocidad, y ante el achique de Campos llegó la deliciosa definición. El francés enterró el botín en el césped, empaló la redonda y marcó el 2 a 1 que no quedaría quieto.
Barcelona pasó se la alegría al llanto un par de veces más en Alicante. A los 29 minutos, Oriol Soldevila Puig conectó de cabeza un centro desde la izquierda y estampó el 2 a 2. No obstante, 120 segundos después, la fórmula se repitió y los de Xavi se pusieron otra vez en ventaja porque Raphinha empujó un buscapié.
A falta de un cuarto de hora para el epílogo, todo indicaba que los catalanes no dejarían que se les escape pero nada de ello sucedió. Iñaki Peña se lo tapó de manera magistral a Miguel Marí, en el área opuesta Campos hizo lo propio con Ansu Fati, y cuando nadie lo imaginaba, Christian Herrera dibujó un contragolpe letal que Oriol Soldevila Puig sentenció para estirar el juego al tiempo extra.
Los treinta minutos restantes estuvieron cargados de mucha más emoción y con salvadas infartantes. Sin embargo, y en una situación aislada, Raphinha mandó un centro atrás desde la derecha y Ansu Fati castigó. La pelota dio en Nsué, descolocó a Campos, y puso cifras definitivas en la noche de Alicante.
Intercity dejó alma, corazón y vida en dos horas de reloj que no las olvidarán más en sus vidas. Oriol Soldevila Puig se llevó la pelota con la que le marcó un hat-trick al club que lo formó. Pero Barcelona sufrió y ganó 4 a 3 y se metió en octavos de final de Copa del Rey donde se medirá con Valencia.