
Los Rojillos no podrán dormir por varios días después del encuentro que se les escapó ante el Blaugrana en El Sadar. Con un hombre de más durante una hora de reloj y ganando desde temprano, todo era favorable para los de Jagoba Arrasate. Sin embargo, la escuadra Culé acertó por duplicado y ganó 2 a 1 para ir al receso mundialista en lo más alto de La Liga.
No fue la mejor función del Barcelona que jugó con un hombre de menos durante una hora de reloj por la expulsión de Robert Lewandowski. Sin el faro ofensivo, la escuadra Culé se las ingenió de todas formas para ganar un partido que Osasuna lo controlaba desde los camarines.
El dueño de casa abrió la cuenta los 5 minutos del primer tiempo. Un córner desde la dereche de Rubén García encontró el cabezazo de David García para dejar sin respuestas a Marc-André ter Stegen. No conformes con ese 1 a 0, fueron por más y estuvieron cerca cuando Sergio Busquets perdió una pelota en salida y Ezequiel Ávila castigó de zurda sin fortuna.
Cuando Barcelona parecía entrar en tónica, y llegaba con algo de peligro tras una buena combinación entre Lewandowski y Ousmane Dembélé, se vino la noche para los catalanes. A la media hora, el golador polaco vio la tarjeta roja producto de una doble amarilla y dejó a su equipo con diez hombres. Osasuna sentía que era su noche soñada.
La ilusión en Pamplona se potenciaba cuando Jesús Gil Manzano expulsaba también a Gerard Piqué en el entretiempo. Sin embargo, el descanso le hizo bien a los catalanes que, en el inicio de la complementaria, hallaron el empate. Jordi Alba desbordó por izquierda, mandó el centro, entre Unai García y David García se molestaron marcando a Ferrán Torres y así el esférico le quedó servido a Pedri que le rompió la cueva a Aitor Fernández.
Más allá del 1 a 1 parcial, los locales confiaban que podían volver a ponerse en ventaja. «Chimy» Ávila probó a colocar a los 23 minutos del segundo tiempo y Ter Stegen manoteó justo por encima del travesaño. Un rato más tarde, los de Jagoba Arrasate asustaron con un intento de Kike García que se fue besando el palo izquierdo del arco visitante.
Los Rojillos no sufrían y el conjunto Culé parecía conformarse con la igualdad hasta que a cinco para el cierre, Frenkie de Jong metió un pase perfecto y milimétrico en búsqueda de Raphinha. El brasilero le ganó la espalda a Álvaro Juan Cruz Armada y picó al vacío para quedar mano a mano. Y con un gran gesto técnico, el ex Leeds cabeceó ante la estéril salida de Aitor Fernández que nada pudo hacer para evitar la derrota de su equipo.
Osasuna tuvo todo para ponerle condimento a la cima el campeonato y para decorar su formidable campaña hasta el momento. Barcelona, con mística y sin darse por vencido, levantó un juego que parecía completamente perdido en Pamplona. Así, el 2 a 1 permitió que los de Xavi marchen al receso mundialista siendo líderes absolutos en la elite española.
Foto: Photo by CESAR MANSO/AFP via Getty Images