Los Blaugranas caían 2 a 1 ante Espanyol luego de 12 años, pero apareció de Jong para el empate.
El derbi catalán se definió sobre el final. El Barcelona hizo lo más difícil que fue romper el cero tan rápido pero no supo aguantar y se lo dieron vuelta. Se acababa la hora y Luuk de Jong selló la parda para mantener el invicto de 13 años ante Espanyol.
De entrada nomás el elenco visitante impuso condiciones y abrió rápidamente el marcador con un gol de Pedri anticipando solo en el área un centro de Jordi Alba. El tanto tempranero planchó un poco el tramite dejando dos oportunidades, un remate de Raúl de Tomás en el dueño de casa y uno de Adama Traoré en la visita. Pero hubo lugar para algo más. De Tomás recibió de gran manera y descargó para Sergi Darder que tiró a colocar y la clavó en un ángulo para poner el 1 a 1.
El complemento arrancó igual que la primera mitad y la escuadra de Xavi volvió a marcar rápidamente a través de Gavi, pero fue anulado por posición adelantada por el VAR. Luego de esto, los Periquitos marcaron el 2 a 1 con un gran control con el pecho y post definición de Raúl de Tomás. Sobre el final llegó la emoción ya que primero fueron expulsados en un tumulto Gerard Piqué y Nicolás Melamed, y luego Traoré lanzó un centro perfecto para el cabezazo de Luuk de Jong que agónicamente sentenció el 2 a 2.
