Unión Deportiva Las Palmas se imponía en Gran Canaria pero un blooper le terminó dando el empate al Barcelona, que fue más y lo terminó ganando con polémica.
Barcelona comenzó el año padeciendo la rápida baja de João Cancelo, quien dejó el campo dolorido en diez minutos.
Para colmo y segundos después Las Palmas logró quebrar el cero con el centro de Sandro Ramírez para que Munir El Haddadi, canterano balugrana, conectó al 1-0.
Estos dos, Sandro y Munir, hicieron mucho daño en ofensiva a un Barcelona que padeció el primer tiempo, e incluso el palo le permitió no irse con mayor diferencia al descanso.
Pero Barcelona mejoró en el complemento, y logró empatarlo en diez minutos tras un rechazo de Coco que rebotó en Lewandowski; la pelota cayó servida al área y allí Ferrán Torres dominó para conectar al 1-1.
Barcelona creció tras el empate ante un rival que sintió el gasto del partido, se fue quedando y terminó defendiendo su parda.
Pero en el adicionado un toque de Daley Sinkgraven sobre Ilkay Gündogan fue sancionado como penal por González Fuertes.
El juez sancionó falta por desacomodo al atacante y expulsón al defensor por último recurso, ya que Gündogan estaba sobre la línea de gol.
El propio Gündogan cobró la boleta con notable derechazo, cruzando el tiro con jerarquía, para que Barcelona arranque el año y finalice la primera ronda con triunfo.
Un triunfo merecido, aunque condicionado por un penal que generó polémica. Si bien el toque existe, es difícil determinar si fue con la intensidad suficiente para desacomodar a un Gündogan que se dejó caer.