El defensor se fue expulsado en el encuentro frente a Palmeiras y estará ausente para el 4 de noviembre en el Maracaná.
Sufriendo, aguantando y con Sergio Romero, otra vez, convirtiéndose en héroe, Boca se volvió a meter en una final de la Copa Libertadores luego de vencer a Palmeiras por 4-2 en los penales. De esta forma, consiguió el pasaje para disputar el partido definitorio en el Maracaná el 4 de noviembre frente a Fluminense. Ahora bien, Jorge Almirón ya sabe que no podrá contar con un pilar fundamental: Marcos Rojo.
El defensor, capitán y fija en la zaga, venía siendo uno de los puntos altos en el duelo ante el Verdao. Sin embargo, dos cruces fuertes lo hicieron ver la amarilla en cada uno y, por ende, debió irse expulsado a los 20 minutos del complemento cuando el Xeneize estaba arriba en el marcador.
A pesar de jugar con diez y que Palmeiras igualó el cotejo, Boca consiguió estirar la definición a los doce pasos donde volvió a imponerse para lograr un lugar en la final. Aunque, ya sabe que tendrá la baja sensible de Rojo.