En la despedida de Tim Cahill con la camiseta de los «Socceroos», el combinado australiano venció a su par del Líbano por 3 a 0 en Sydney. Los goles del elenco local los marcaron Martin Boyle, en dos oportunidades, y Matthew Leckie.
Fiesta, emoción y victoria. Todo eso estuvo presente en la noche australiana luego de que uno de los más grandes futbolistas de ese país diera su última función con la casaca de su selección. Y es que Tim Cahill, quien ingresó en el segundo tiempo, jugó su partido despedida con la casaca dorada y verde.
Más allá de todo lo emotivo del adiós del delantero de su selección hubo un partido que tuvo como absoluto dominar al conjunto dueño de casa.
Desde el vamos, los de Graham Arnold tuvieron varias chances para empezar ganando el match ante el Líbano. Sin embargo, recién antes de los veinte fue que Boyle logró marcar su primer gol con la camiseta de los “Socceroos” y poner el 1 a 0. Un remate desde afuera del área del atacante del Hibernian de Escocia terminó desviándose en un defensor y así, los locales festejaron.
Tras esa acción, Australia siguió atacando y, a los cuarenta, llegó el segundo. Tras un tiro de esquina ejecutado por Mooy desde la derecha, Degenek cabeceó. El balón dio en el travesaño y, ante el estupor de la toda la defensa libanesa y el arquero, Boyle marcó el segundo aprovechando el rebote.
Los minutos siguientes y toda la parte complementaria tuvieron el mismo denominador, Australia como absoluto dominador del match. Si bien el conjunto libanés tuvo algunas aproximaciones y los aussies bajaron la intensidad debido a que Arnold empezó a rotar el equipo con el correr de los minutos, los “Socceroos” aumentaron a los 23 cuando Leckie capturó con su pie derecho un centro que llegó desde la misma banda.
Con el partido ya liquidado, sólo quedó tiempo para el ingreso de Cahill a diez para el final y la emoción se hizo presente en Sydney.
Con el pitazo final del árbitro, todo el estadio se fundió en un aplauso masivo por el ídolo que deja la selección con 108 partidos jugados, 50 goles, cinco mundiales disputados, una Copa Asiática y una Oceánica.
Sin dudas, hoy se retiró de los “Socceroos” una verdadera gloria del fútbol australiano y la gente de ese país se lo expresó con un rotundo y eterno “Thanks Tim”.