ATLÉTICO TUCUMÁN 4 – INDEPENDIENTE 2: LA CASA ES DE FIERRO

El estadio José Fierro es una verdadera fortaleza y caen hasta los más grandes. Atlético Tucumán lo demostró con una goleada para el recuerdo por 4 a 2 ante Independiente en un partidazo con goles e idas y vueltas. El Decano fue contundente ante el Rojo y volvió a quedar como escolta de Racing gracias a una impecable campaña que todavía lo mantiene invicto en la Superliga.

El golazo de Rodrigo Aliendro encendió las luces del encuentro en la provincia del Norte Argentino. El mediocampista la agarró de primera y remató cruzado a la red para abrir un marcador que tendría muchas modificaciones. El Rojo levantó su juego y llegó al empate con un tanto de penal del ecuatoriano Fernando Gaibor (el primero en Argentina). Los hombres de Ricardo Zielinski pasaron al frente cerca del final del primer tiempo con otro golazo de Aliendro que tomó un rebote en el área y, de primera, la colgó del ángulo para irse al descanso con una diferencia.

El complemento empezó con una contra letal de los de Avellaneda y una definición fuerte y al primer palo del goleador del campeonato, Emmanuel Gigliotti que cumplió con la ley del ex. El duelo se hizo parejo y con insinuaciones en un arco y en el otro. Pero faltaba la aparición de Luis Miguel Rodríguez, el ídolo de los tucumanos. El Pulga provocó una falta de Figal y el árbitro Patricio Loustau cobró penal para la definición del 7 bravo. El Diablo lo buscó desesperadamente hasta el final pero el local lo liquidó con un contraataque feroz y una corrida de Favio Álvarez sin arquero por la subida de Martín Campaña a un córner.

La casa de Atlético es de Fierro y no falla en ningún torneo. El Decano se sacó de encima a Independiente y lo goleó para quedar como escolta de Racing en la Superliga. Fue uno de los mejores partidos del campeonato y se lo llevaron los tucumanos.

Acerca de Francisco Alí 20365 Articles
Nació un día después del gol del Diego a los ingleses pero llegó justo para el postre contra Alemania Federal. El fútbol es su vida. Escribe de la misma manera que juega: excelente. Por eso es crack. Los Piojos y Atlético Madrid son su debilidad. En 2005 fundó esta locura llamada Vermouth Deportivo.