Lugano finalizó un torneo para el olvido en el primer semestre y quiere revertirlo en el segundo. Para lo cual ya hay cuatro refuerzos confirmados, de los cuales tres son conocedores del club y tuvieron grandes actuaciones, pero el problema pasa por otro lado, la dirigencia.
El Naranja tenía que volver a los entrenamientos este lunes, pero por diferencias entre el gerenciador del club, Norberto «Pocho» Arismendi, y el presidente, Miguel Pascucci, se restrasó y aún no tiene un comienzo pactado. Ambos quieren tener sus intereses metidos en el armado del plantel y esa lucha por el poder, se está poniendo difícil, tanto que está afectando al plantel de Primera que aún no sabe cuándo se volverá a entrenar.
Por el otro lado, el entrenador Diego Saucedo ya cuenta con la vuelta de Matías Basualdo tras su paso por Victoriano Arenas, Sebastián Ferrario, quien jugó en El Porvenir y viene de hacerlo en Puerto Nuevo. Leonel Ybarra, también regresa al club proveniente de Deportivo Paraguayo, y Lucas Tiedemann, sin rodaje en Leandro N. Alem, es el último refuerzo del equipo de Tapiales.