En los últimos años, Atlanta creció de manera considerable en lo social y en lo futbolístico. La institución subió a la Primera Nacional y fue protagonista de los últimas temporadas peleando por su regreso a la máxima categoría pero no sólo se centró en lo netamente deportivo sino que también le dio vida a sus diversas instalaciones con obras y le brindó a sus socios más comodidades y servicios. Antes y durante la pandemia, la dirigencia encabezada por su presidente Gabriel Greco se encargó de revitalizar el complejo deportivo Antonio Carbone con renovaciones para mejorar la infraestructura del club.
La construcción de nuevos vestuarios, un gimnasio y una sala de video en el predio de Villa Madero son las actuales remodelaciones que se encuentran activas siguiendo a rajatabla los objetivos de la directiva. «Son las primeras acciones de un plan integral que tiene como meta y objetivo principal potenciar y jerarquizar el trabajo formativo que permita nutrir al primer equipo profesional y generar ingresos económicos a corto y mediano plazo. Aumentar la capacidad de infraestructura es una de las principales prioridades institucionales», informó el Departamento de Prensa del Bohemio.
Una vez finalizada la primera etapa de obras, el club se centrará en «la construcción de una cancha de césped sintético, techar la cancha de piso para tener un gimnasio cubierto para practicar días de lluvia y el aprovechamiento de los espacios comunes para poder usarlos como lugares de trabajo». Además, el plan del conjunto de Villa Crespo incluye una pensión para juveniles, la concentración del plantel profesional y una cancha de 9 exclusiva para el uso del fútbol infantil.
No hay dudas que lo futbolístico es importante pero las obras quedan para la posteridad y el Club Atlético Atlanta vive una época história de remodelaciones en el estadio, la sede social de Humboldt y el predio Antonio Carbone.